miércoles 2 de diciembre de 2009

Europa y el Islam



Este afiche del Partido Popular Suizo azuzó los miedos de los suizos:la mujer musulmana en burka y los minaretes en forma de bombas - el Partido Popular Suizo tuvo éxito con esta campanha.


En los últimos años he tenido el privilegio de vivir en tres de los países más prósperos, igualitarios y democráticos del mundo: Dinamarca, Holanda y Suiza. Los tres tienen en común que son pequeños, que se ubican en el centro de Europa, que tienen una población altamente globalizada que habla inglés y varios idiomas más como si nada ; son países que han sabido enfrentar el desafío de combinar eficiencia y apertura económica con una baja tasa de desempleo. Pero sobre todo son países que durante siglos, han sido portadores de valores considerados como principales dentro de Europa y dentro del mundo: Dinamarca con su principio de igualdad social y su tradición de un estado de bienestar (además de sus políticas ecológicas avanzadas que no se cansan de publicitar con motivo de la cumbre de Copenhague); Holanda con su gran tradición de convivencia pacífica y fructífera entre varias iglesias y religiones; Suiza que no solo es la cuna de los bancos sino una de las cunas de la democracia moderna. Debe ser gente feliz que vive allí , y de hecho lo son, como demuestra el primer lugar de Dinamarca en un ranking que hizo una universidad inglesa sobre los países más felices. Y parece que para su felicidad ni siquiera necesitan a Dios. Aunque son países de tradición cristiana (luterana-protestante como católica), hoy en día sus templos sirven más para exposiciones o conciertos que para rezar.

Sin embargo, estos cuasi paraísos terrestres tienen un lado más oscuro, turbador, difícil a entender : su miedo al „otro“, al migrante, especialmente si este profesa la religión musulmana. Este miedo quedó demostrado con el resultado del referendo suizo del domingo pasado: 53,4%% de los que acudieron a votar, se expresaron en contra de la construcción de minaretes en las mezquitas, que es como estar en contra de que se construyeran iglesias cristianas con su campanario.

El voto tan claro de su soberano sorprendió y asustó al propio gobierno helvético. Porque la iniciativa popular lanzada por el partido popular suizo (SVP), el partido de la derecha extrema de Christoph Blocher, había sido minimizado en los medios suizos y muchos políticos de centro-izquierda parecían avergonzarse de la simpleza de sus soberanos. Sobre todo porque en Suiza existen exactamente 4 mezquitas con torres minaretes, porque la mayoría de los musulmanes que viven en Suiza son de los países balcánicos (Kosovo, Montenegro, Bosnia), donde el islam se viste de lo más liberal. Rara vez se deja ver un una musulmana cubierta con velo y burka en los pueblos alpinos de la Suiza central – pero es exactamente allí donde la inciativa ha ganado más votos.

El resultado del referendo no solo generó rechazo, sino aprobación entre algunos vecinos europeos. Geert Wilders, el político neerlandés que debe su popularidad a su islamofóbia extrema, felicitó a los suizos. Lo mismo hizo la danesa Pia Kjaersgaard cuyo partido popular da los votos decisivos en el parlamento danés para que pueda gobernar el liberal Lars Rasmussen.

Cómo se explica que justo en los países que parecen haber mejor solucionado los grandes desafíos de la humanidad - desde la desigualdad social, el desempleo, la ecología hasta la globalización - , que justo en estos países los partidos de la derecha extrema con sus discursos anti-migrantes y anti-islámicos tienen tanta acogida ?

Las explicaciones son varias:

En medio de una época de grandes cambios políticos y de crisis económicas, las identidades nacionales están sacudidas fuertemente – especialmente identidades de naciones pequeñas que no solo buscan su lugar en el mundo sino dentro de la Unión Europea. La gente siente que podría salir perdiendo en estos procesos de cambio . Dónde los políticos del centro no toman en serio estos miedos, la gente se vuelve rápidamente presa de líderes con un mensaje populista de la derecha extrema en sus labios. La paradoja es que estos políticos dicen defender los valores de la liberalidad, la tolerancia y la democracia en contra de un islam considerado como premoderno, machista y violento.

El islam se presta como pantalla de proyección de estos miedos. Por razones reales – en nombre de la religión musulmana algunos fanáticos han cometido los crímenes más atroces de los últimos años – y por razones inventadas. La gente originaria europea percibe signos de la "otredad" musulmana en sus entornos y en los medios, pero en el fondo saben casi nada sobre el Islam: cuáĺes son sus doctrinas, creencias, sus fiestas, sus estructuras y matices. Es más faćil tener miedo de algo que no se conoce. Quién por acá sabia que justo antes del día del referendo suizo, los musulmanes del mundo enter6 celebraban su gran fiesta de sacrificio ? Las mezquitas tienen una tarea pendiente en construir puentes y dar a conocer mejor su religión y su valores a los no musulmanes.
Si no lo hacen, quedan los mensajes sobre un islam premoderno, machista y oscurantista que políticos como Christoph Blocher, Geert Wilders o Pia Kjaersgaard no se cansan de repetir..

Por último no hay que pensar que los alemanes o franceses habrían votado distinto si se les habría preguntado su opinión sobre la construccón de minaretes en sus alrededores. El minarete es solo el símbolo exterior de una presencia musulmana que es un hecho en Europa. Una presencia que da fe que Europa no está cambiando solo políticamente, sino también culturalmente.

domingo 8 de noviembre de 2009

El muro que no cayó


......o porqué la Alemana Democrática duda si quiere seguir siendo democrática


A los 20 anhos de la caída del muro de Berlín, la República Demócrata Alemana ya solo existe en los recuerdos..... y en un arenal poblado del Sur de Lima.
" Eres un alemán nativo ?", le pregunto al joven que está por salir de su casa. Lleva un buzo y una casaca con capucha blanca. Pancho, así se llama, se ríe primero, después se da cuenta del doble sentido de mi pregunta. "Claro que soy alemán, soy uno de los primeros que he nacido acá en la Alemana Democrática". Y aunque no sabe ni una palabra de alemán, dice la verdad. La "República Democrática Alemana" es un barrio en el Cono Sur de Lima. Cuando uno se va de San Juan de Miraflores hacia Villa el Salvador no puede dejar de percibir un arco en los colores negro - rojo - dorado, los colores de la bandera alemana, con su letrero, algo oxidado, que dice "R.D.A.". La única pista asfaltada lleva hasta arriba al cerro, donde la R.D.A. termina en el cielo gris de Lima.

Pancho no sabe porqué el barrio se llama R.D.A, y me envía donde Crisólogo Lago, el zapatero. El Sr. Crisólogo es un zapatero que aún merece ese título. En la vitrina de su pequenho negocio esperan tres zapatos a que algún cliente sepa reconocer sus virtudes. Zapatos hechos a medida, sólidos, y de cuero puro, como afirma el Sr. Crisólogo. El ha estado entre el primer grupo que invadió los arenales de la R.D.A. y recuerda porqué el nombre: " Allá, en el 1984, teníamos una asociación de viviendas que bautizamos República Federal Alemana porque uno de nosotros trabajaba de chófer en la embajada de la República Federal Alemana en Lima y él nos dijo que la embajada nos podía apoyar." El terreno que los socios pensaban comprar yacía en un arenal despoblado del cono Sur. Pero el negocio no salió como habían pesando. El terreno fue vendido dos veces, y los socios decidieron invadir. En esto, recuerda el Sr. Crisólogo, que los dirigentes se pelearon. Uno llevó a su gente e invadió otro cerro, y como el nombre de la República Federal ya fue reservada, nombró su nueva invasión según la otra Alemania:R.D.A.
Los alemanes federales hicieron lo mismo con otro terreno unas semanas después y en un terreno cercano.

En los veinte anhos desde entonces los alemanes de la R.D.A. tenían poco motivo para hacerse mucha palta por su nombre - estaban demasiado ocupados con defender sus tierras, conseguir servicios básicos, sobrevivir y construir sus casas. Recién después de la caída del muro de Berlín, se dieron cuenta que el nombre de su barrio había cambiado de "sabor", que su nombre ya no irradiaba promesa sino empezó a oler a derrota.

Siempre ha sido una paradoja que la República Alemana que se auto-denominó como "demócrata" fue un país todo menos democrático. Era un país bajo el régimen férreo del Partido Comunista y sus elecciones eran pura fachada. Esta historia les causa ciertas dudas a los habitantes de la R.D.A en Lima, de como manejar lo "democrático" del nombre de su asentamiento.
" Oye, ya no me acuerdo, nos llamamos República Alemana simplemente o República Democrática Alemana ?" duda María Ochoa, pobladora de la R.D.A desde sus inicios y profesora del colegio. El colegio ya optó por quitar lo "democrático" de su nombre, simplemente se llama "República Federal" como para despegar cualquier sospecha en ciernes que por acá se iban a entrenar una juventud con aspiraciones revolucionarias.

Si fuera asi, este temor no tendría ningún asidero. "Qué saben de Alemania ?" pregunto a unos alumnos del sexto grado del Colegio "República Alemana" que regresan de clase. "Bueno, es un país, verdad ?", es todo lo que saben. No tienen idea del porqué del nombre de su barrio, y ni siquiera saben que el "Bayern München" es un club alemán.

Y qué pasó con los invasores de la Alemania Federal, el asentamiento cuyo nombre se acopla mejor a la historia reciente ? Existe. Apenas 1 kilometro o 10 minutos en mototaxi cerro pa´bajo. Es apenas una hilera de casas, apretada entre los asentamientos "El trebol azul" y "Valle Sarón". Tranquila, quedada, casi invisible.

Recuerdo esta paradoja de la historia "alemana" en Lima porque estamos a vísperas de la caída del muro de Berlin. Los medios en Alemania están llenos de debates, testimonios y evaluaciones sobre como estos 20 anhos pasados marcaron la historia mundial. Muchos alemanes de la antigua R.D.A. se quejan que la Alemania Federal los colonizó, que se los comió por entero y que no todo en la antigua R.D.A. fue tan malo como lo quieren pintar. La evaluación de la gente si les va mejor que hace 20 anhos es mixta: hay perdedores como ganadores de la caída del muro.

Más allá de las coincidencias de los nombres, esta es la verdadera diferencia entre las Alemanias de Lima y las "originales". Los habitantes de la RDA de Lima decían todos que su barrio había mejorado mucho, muchísimo. Y que tenían mucha esperanza que iba a prosperar mas. Que "su" República Alemana Democrática tenía mucho futuro.

miércoles 30 de septiembre de 2009

Porque los alemanes aman a Angela Merkel

Angela Merkel sabía de antemano que iba a ganar. Nadie menos que Barack Obama le había susurrado a la chanciller alemana unas semanas atrás que no tenía porque preocuparse si de todos modos iba a ganar las elecciones alemanas. Y así sucedió este domingo. El partido cristiano-demócrata que lidera Angela Merkel obtuvo el 33% de los votos, lo que les valió el primer puesto. Una victoria sin brío, pero sólida . Como la misma Angela Merkel. El único interrogante : tendrá que volver a gobernar con el partido social-democrata, el tradicional rival de los cristiano-demócratas ? O logrará la mayoría de votos juntos a su candidato preferido, el partido liberal FDP ?

Más sorprendente que la victoria de Angela Merkel, es el debilitamiento de los grandes partidos „populares“, es decir de la Democracia Cristiana y la Socialdemocracia, y el aumento de los partidos de los dos extremos: el partido liberal obtuvo con 15% el mejor resultado de su historia. Le iguala casi con 12% el nuevo partido „Die Linke“ (la izquierda), una fusión de los ex-comunistas de la antigua República Demócrata Alemana con el ala izquierda que se separó de la socialdemocracia.

Este resultado es un fiel reflejo de la sociedad alemana que desde hace diez anhos ha ido reduciendo paulatinamente las regulaciones laborales, los salarios (Alemania es uno de los pocos países de la Unión Europea sin salario mínimo establecido por la ley) y las prestaciones sociales del antiguo estado de bienestar. El costo de la adaptación al mercado global es una sociedad alemana con una gran brecha entre ricos y pobres. Y lo que es peor: con una brecha cimentada que es muy difícil traspasar. La crisis económica y financiera, en vez de ejercer una fuerza integradora, ha sido más bien una fuerza centríf uga . Los sectores acomodados votan por los liberales para liberarse del estado de bienestar y sus altos impuestos. Y el sector de los desempleados y excluídos ha perdido la confianza en los socialdemócratas y vota por la nueva „Izquierda“.

Queda Angela Merkel. Con su manera poco espectular de liderazgo, con su don de facilitar consensos y con un estilo presidencial más que partidario ha logrado dar la imagen a los alemanes que ella es la mujera adecuada para liderar el país en tiempos de crisis, sin que tener que cambiar mucho. Gobernando ahora con los liberales y presionado por el ala empresarial de su propio partido, ya no le será tan fácil evocar la solidaridad nacional para tapar las profundas brechas sociales en el país.

martes 1 de septiembre de 2009

Bailando Flamenco sobre el Muro de Berlin





Debo confesar que soy una "Wessi" ignorante. Cuando era niña, la antigua Alemania Oriental o "demócrata" (DDR), se encontraba lejos y no me interesaba. Y cuando el muro de Berlin cayó y las dos Alemanias, la de los "Wessis" (del Oeste) y la de los "Ossis" (los habitantes de la antigua Alemania comunista), se re-unificaron, yo ya vivía fuera de Alemania.

Es por esa mi ignorancia que devoro las historias de la "DDR". Muchas de ellas me dejan boquiabiertas. Como la historia de Christine, de cómo superó "su" muro de Berlin bailando flamenco
.


Christine Mechelk es una mujer bella, de facciones clásicas y el pelo recogido en una trenza larga. Es fácil imaginársela con un abanico en la mano y zapateando sobre las tablas una malagueña o una colombina. Christine no será la primera alemana a dejarse embrujar por el baile andaluz. Pero ciertamente la primera mujer de la antigua DDR a lanzarse de lleno a esta aventura de baile, en un tiempo cuando España aún se situaba al otro lado de la cortina de hierro y la península ibérica formaba casi un continente aparte. Un tiempo en el cuál el baile flamenco se convirtió en símbolo de libertad para una joven mujer en la antigua "DDR".

Todo empezó en el 1986. Christine Mechelk tenía entonces 31 años, estaba casada y madre de dos hijos. Como todas las mujeres en la DDR, ella ejercía alguna profesión. Christine trabajaba en la televisión, primero como ingeniera de sonido, luego como investigadora. Cuando le encargaron investigar el tema del "lenguaje corporal" para un programa de televisión, Christine se metió tanto con el tema que decidió aprender un lenguaje del cuerpo. Aún no sabía el cuál..... hasta que vio la película "Carmen" de Carlos Saura, en el cine Kosmos de la Karl-Marx-Allee en Berlin-Este. Christine recuerda hasta hoy este día clave. "Estaba sentada en el cine y sabía con toda certeza, que este era el lenguaje que quería estudiar". Hoy sería fácil encontrar profesores de flamenco por donde quiera, o en ultimas instancias, por Internet. En la "DDR" de los años 80, Christine tuvo que buscar por todo el país hasta que encontró una señora de 70 años que enseñaba danza clásica española en la ópera de y que estaba dispuesta a que ella, como aficionada, participe en algunas lecciones. Poco a poco se formó un grupito de mujeres aficionadas al flamenco que ensayaban varias veces por semana y se presentaron en público. "Lo más chistoso era, que nacimos como grupo sin que el Estado nos haya dado permiso", dice Christine. En la DDR, los burócratas comunistas desconfiaban profundamente de la iniciativa de sus ciudadanos. Un hecho que llevó a su derrota. Pero todavía no lo sabían.
Mientras tanto, Christine siguió bailando, y bailando. "Cuando empecé a bailar flamenco, desapareció mi deseo de viajar fuera. Era como si el mundo hubiera venido a mi". Siguió bailando cuando los jóvenes se reunían los lunes en las iglesias para protestar contra el régimen. Siguió bailando flamenco cuando se corrió el rumor de que en Hungría habían abierto la cortina de hierro y un éxodo hacia Budapest empezó. Christine también salía de un ensayo de baile para tomarse una cerveza en la cantina del Teatro Popular de Berlin, cuando le llegó la voz que el muro había caído. Con todo el mundo ella cruzó por primera vez en su vida el antiguo "Palacio de lágrimas", como la gente llamaba al poste de frontera hasta entonces infranqueable (por eso, lleno de lágrimas de personas que se tenían que quedar). Aquella noche, recuerda Christine, fue el frenesí total. "Unos alemanes del oeste nos invitaron a un bar y celebramos hasta la madrugada con todo el mundo". Y añade: "Eramos todavía tan ingenuos".

Ingenuos porque algunos, como Christine, pensaban entonces que la "DDR" iba a seguir con existencia propia. Porque con la libertad, Christine sintió también unas consecuencias no deseadas de la unificación. La caída del muro justamente le "cayó" cuando había terminado un proyecto y se preparaba para otro proyecto de televisión. Gracias a la caída del muro, este proyecto nunca se realizó y Christine quedó desempleada, es decir dependía económicamente del sueldo de su marido. "He perdido mi existencia propia. Para una mujer de la "DDR", acostumbrada a tener siempre su propio trabajo, esto era casi como morir".

Solo el baile la salvó de esta muerte. Después de sus presentaciones siempre habian mujere que le pidieron enseñar como se baila flamenco. Abrió su primer estudio en el cuarto piso de una casa ocupada por "punks". Empezó a hacer coreografías y le llegaron invitaciones para presentarse. Al mismo tiempo que la vieja DDR que ella había conocido derrumbó, bailar flamenco le daba la firmeza de no derrumbarse junta con su país. "Bailar era como ir al exilio, negarme a los cambios políticos que sucedían alrededor de mí".

En octubre se cumplirán 20 años de la caída del muro de Berlín. Hace tiempo que Christine abandonó su exilio. Hace dos años hasta ha dejado el baile, "porque era tiempo para mí encontrar otro medio de expresión".
Su mirada, vuelta a su antiguo país, la "DDR", está sobria y nostálgica a la vez. "He tenido una vida muy rica en medio de la DDR, que no la quiero desestimar así no más." Y: "En la DDR he aprendido que los valores de la comunidad estén por encima de los valores individuales. Que el hombre y la mujer pertenecen a una comunidad. Me gustaría ver el día, donde este sentido comunitario se vuelva a valorar".

Volver ......

"No pareces ser peruana, pero tampoco hablas como alemana". El duenho turco-alemán de una agencia de viaje en Altona, Hamburgo, no sabía como clasificarme, cuando me preguntó, si venía del Perú. Yo, hacia adentro , casi me caí de la risa. Mi acento natal bávaro, del extremo Sur de Alemania, sonaba como extranjero a los oídos de un ciudadano del puerto de Hamburgo, al extremo Norte de Alemania. Después de haber vivido casi 16 anhos en Suiza, Peru, y los últimos meses en Dinamarca y Holanda, he vuelto a "casa". Como resultado de todos mis viajes diría que he dejado casas, que he echado algunas raíces en todos los países donde he vivido. Mis casas son múltiples y por ende relativas. Sin embargo, volver a vivir en Alemania, después de 16 anhos durante los cuales solo he venido en visitas relámpagos, es algo especial. Yo puedo identificarme más o menos con Alemania, sentirme más o menos alemana. Lo importante no son mis sentimientos sino como me identifican los otros: por mi pasaporte alemán que me da un montón de privilegios y algunas pocas desventajas; por mi lengua natal y por el acento con el cuál hablo alemán (que para cualquier suizo o austriaco es reconocible como alemán de Alemania); por algunas idiosincracias compartidas, aunque a los alemanes nos cueste reconocerlos (por ejemplo nuestro afán de pensar que la autenticidad a todo costo sea un valor universal); por la historia del país que llevamos con nosotros hasta el último rincón del mundo (y vale que los alemanes hemos sentido el peso que puede tener una historia nacional).Y por supuesto la historia personal,aqui yacen mis abuelos en dos cementerios en el Sur de Alemania, y viven, gracias a Dios, mis padres y hermanos.

Asi que he vuelto y no he vuelto. He vuelto a un país cuyos últimos 16 anhos no he compartido de cerca. He vuelto a un rincón de Alemania que me es absolutamente nuevo, donde la gente habla bien distinto de como yo he aprendido a hablar. Me parece una condición interesante más que hostil y una buena base para volver a conocer la Alemania de hoy. Así que en mis próximas notas les contaré de mi re-descubrimiento de mi país natal.

jueves 11 de junio de 2009

Europa II: Un día en Bruselas


Mi capital es una ciudad gris y lluviosa. Hay que ser Jacques Brel para encontrarle el lado poético al cielo gris de Bruxelles. Cómo habría cantado el gran belga Brel sobre su ciudad si hubiera conocido el barrio europeo, el barrio donde se concentra el poder político europeo actual?
A mí por lo menos me cuesta asociar la Bruxelles que canta Brel con los edificios ultramodernos, de puro cristal y betón. Las calles donde corren hombres en terno y corbata, y mujeres bien arregladas en su "deux-pieces". Donde como peatón tienes que cuidarte a que no te arrolle un BMW o Mercedes que sale de uno de los garajes subterráneos.
Este es el "quartier européen", en Bruxelles. Aunque no soy belga, Bruselas es un poquito también mi capital, igual que la del resto de los 400 millones de ciudadanos y ciudadanas de los 27 países miembros de la Unión Europea. Su centro es la Rotonda Schumann. Aqui, la palabra "concentración de poderes" se vuelve tangible: a dos pasos está el Edificio Berlaymont donde reside la Comisión Europea. En frente está la representación del Concejo de Ministros, y detrás el Concejo Europeo. El Parlamento Europeo, queda a 10 minutos de pie.

Con un grupo de estudiantes de la Universidad de Amsterdam hemos venido a conocer el trabajo de comunicación de la Unión Europea. Empezamos nuestro tour en la sala de prensa. Detrás de un atril con un medio corazón formado de estrellas europeas, Monsieur Manuel Barroso, el funcionario europeo más alto, sale a presentar a la prensa hoy la nueva estrategia europea de seguridad interior. Es un tema de alta prioridad: la protección de los ciudadanos europeos. Protección de la delincuencia. Protección de los migrantes ilegales. En el fondo es la estrategia como fortalecer y hacer más eficaz la fortaleza europea. En concreto se trata de como abordar el problema de la migración ilegal. Las imágenes de los refugiados africanos naufragados en el Mediterráneo, hablan de por sí solo del problema. 8 millones de migrantes ilegales en le UE, dice el comisario Barrot. Qué hacer ? Barroso y su colega Barrot hablan de un proyecto piloto para repatriar migrantes de Malta. De reforzar centros de retención en países de Africa del Norte. De unificar los criterios de visa para todos los países de la UE. Y, casi pasa desapercibido, pero sería una revolución: incluir en el ranking de requisitos de visa, criterios individuales y no solo la nacionalidad. Es decir que para los bien educados, los pudientes, los bien relacionados del mundo entero será más fácil viajar por el mundo. Los pobres de cualquier país del planeta tendrán que quedarse en casa. Será el primer paso hacia una sociedad de clase oficial verdaderamente global.

Después de la conferencia de prensa nos encontramos con John, uno de los 36 voceros de la Comisión Europea. John pertenece sin duda a esta nueva clase de funcionarios globales: por lo menos bilingue (mejor tri- o cuadrilingue), con un diploma de una de las universidades mejor rankeados globalmente y sus hijos en el colegio internacional, muy inteligente (si no habría pasado el certamen para ingresar como oficial a la UE), y muy simpático. Nos cuenta gajes de oficio de un vocero europeo, deja entrever su humor británico, parece disfrutar su conversación con nuestro grupo de estudiantes. Es muy profesional. No tengo la menor duda que también es muy eficiente y que la Unión Europea está en buenas manos con gente como él. Solo me queda la muy pequeña inquietud cuando John y sus colegas tendrán la oportunidad de encontrarse con la gente europea fuera de su mundo tecnocrático ? Cuando salen a conocer el mundo real de los que conforman "el pueblo", o la "constituency" o como siempre llamamos estos 400 millones de europeos ?

El último punto de nuestro programa nos muestra otro lado de la cara. Martin y Nina, nuestros guías, trabajan para la ONG "Corporate European Observatory" y aparentemente no tienen la menor aspiración de pertenecer al "establishment" europeo. Están vestidos como estudiantes a punto de salir a la calle a defender al Che Guevara. Ellos son nuestra guía para la Europa de los "lobbies". La Unión Europea es un cuerpo organizativo sui generis. El 75% de las leyes europeos se deciden a nivel europeo, no a nivel nacional. El cuerpo administrativo de la Comisión Europea es bastante pequeño, tomando en cuenta que trabaja para 400 millones de ciudadanos. Y la iniciativa para nuevas leyes no está en el Parlamento, sino en el Ejecutivo, en la Comisión Europea. Todos estos factores confluyen para que el lobbying (es decir conseguir que intereses particulares se vuelvan legislación general)a nivel europeo es muy eficiente. Por esto, todos tienen su representación en "Europa", en el barrio europeo: empresas trasnacionales, países, sindicatos, asociaciones profesionales, organizaciones no gubernamentales. Y un sinnúmero de agencias de relaciones públicas que alquilan sus servicios a quien les pague mejor. Aqui trabajan muchas veces ex-funcionarios de la Comisión y ex-parlamentarios del Parlamento Europeo.

Nada en contra, uno diría. Así es como la política funciona. Mientras que todo sea público. Pero allí está el punto: no existe un registro obligatorio de los grupos de lobby a nivel europeo (como lo existe por ejemplo en Estados Unidos). Y el desbalance entre los que hacen lobby para intereses corporativos y los que hacen lobby para intereses ciudadanos es grande. 7 por 10 grupos de lobby en Bruselas trabajan para corporaciones privadas, cuenta nuestro guía, Martin. Solo 3 por 10 representan a sindicatos o a ONGs.
La cercanía de algunos grupos de lobby al poder político es tangible: al lado del Edificio Berlaymont, tiene la British Petroleum su oficina. Ellos han conseguido, entre otros, la exoneración de sus refinerías de las compensaciones por sus emisiones de carbono. En frente se encuentra la oficina de una agencia que representa los intereses de la industria agrícola por permitir organismos genéticamente modificados. En la calle subsiguiente reside la automotriz alemana, Daimler. Ellos consiguieron que la UE subiera el límite permitido de emisiones de carbono para automóviles. Estos son solo algunos ejemplos del lobbying corporativo a nivel europeo, puerta a puerta con los que hacen y deciden las políticas europeas.

Terminamos nuestro recorrido frente al nuevo edificio del Parlamento Europeo. En el Tratado de Lisboa se prevé que el Parlamento Europeo obtenga más poderes frente a la Comisión. Algunas agencias de PR ya mudaron sus oficinas a los alrededores del parlamento, anticipando que el Tratado de Lisboa sea ratificado.

"Todo este mundo es como una caja negra. Una caja negra donde se gestiona el poder y que es muy atractivo", cuenta Martin. "Es muy fácil moverse solo en esta burbuja de poder y perder el contacto con el mundo afuera".

Después de un día en Bruselas entiendo porqué la Europa vista desde Bruselas y la Europa vista por la gente son dos cosas muy diferentes.

jueves 4 de junio de 2009

Europa I: Ciudadana europea


El jueves pasado cumplí con mi deber ciudadano votando en las elecciones probablemente las menos excitantes del planeta: las elecciones al Parlamento Europeo. Lo que no significa que no sean importantes; dos tercios de las leyes europeas se están dando a nivel europeo. Porqué entonces solo un 43% de los 371 millones de europeos acudió a votar por quienes los representan en Estrasburgo y Bruselas?

La primera razón es que las cosas importantes se deciden en Bruselas pero no en el Parlamento. Se deciden a dos cuadras de la sede del Parlamento, en el edificio cristalino del Concejo Europeo, donde se reúnen los dirigentes de los gobiernos nacionales; se deciden en el concejo ministerial entre los ministros sectoriales nacionales y se deciden en el cuerpo tecnocrático de la Comisión Europea. Su presidente, el funcionario europeo más alto, no es elegido por el Parlamento, sino nombrado por los gobiernos nacionales.
El Poder del Parlamento Europeo se limita en muchos casos al poder del veto. Algo que por cierto debería cambiar con el Tratado de Lisboa - si los europeos deciden aceptarlo después de que los holandeses, los franceses y los irlandeses lo han rechazado en sus respectivos referendums hace 4 años.

Otro motivo por el poco entusiasmo de los europeos hacia su parlamento son los candidatos: suelen ser políticos duchos y con fecha de exspiración vencida en sus respectivos países. Entonces, los partidos los mandan a Strasbourg porque en casa ya no los necesitan. Los poíiticos jóvenes,los que son ansiosos de poder, los que inician los debates alguidos, normalmente no buscan llegar a una curul en Strasbourg, sino a Paris, Berlin, London o Den Haag.
Tampoco hay muchos candidatos verdaderamente europeos que sean bilingües, que se sienten en casa en varios países y puedan representar Europa, y no solo a un país. El franco-alemán Daniel Cohn-Bendit del Partido Verde, que se mueve igual en los talk-shows politícos de Francia como de Alemania, es todavía una excepción.

La crisis económica actual tampoco ayuda mucho a que la Unión Europea gane importancia para la gente. Las respuestas políticas a la crisis apuntan mucho más a salvaguardar industrias nacionales y no reflejan una política europea en conjunto.

Mas bien, la crisis ha incrementado una competencia inter-europea por puestos de trabajo que no había en tiempos de crecimiento económico. El temor al migrante como rival por un puesto de trabajo se extiende ahora a los " paisanos" europeos de Rumania, Bulgaria, Polonia - o hasta de España, donde una tasa de desempleo de 17% hace que los españoles busquen suerte en otros paises europeos.

Haciendo un balance de estas elecciones, podemos decir que Europa como tal salió perdiendo. Los resultados, ademas, demuestran a nivel europeo una perdida considerable de los partidos socialdemócratas. Se explica en parte por contextos nacionales ( el escándalo del Labour Party en UK, la coalición guernamental con los conservadores en Alemania etc). Pero esta explicación no es suficiente. En esta crisis económica, las recetas de los gobiernos conservadores y de los gobiernos socialdemócratas se parecen mucho. Los conservadores aplican políticas estatales en la economía que anteriormente fueron atribuidos a la izquierda.

Los partidos de la extrema derecha han salido ganando en algunos países. Lamentablemente también en Holanda, donde mi voto no pudo impedir que el partido anti-islámico con su líder Geert Wilders llegara a ocupar el segundo puesto.

Como estudiante de un programa que nos lleva a tres países europeos para darnos una " perspectiva europea" , veo que la distancia entre la Europa que nos enseñan en las aulas y la Europa percibida por la gente es abismal.

PS: Escribo estas líneas en la única cabina de internet pública de mi barrio. Mi labtop está "kaputt". La cabina pertenece a un migrante paquistaní con 20 años en Amsterdam. Se llama Ali y me pregunta amablemente de donde vengo y me cuenta que también conoce a Alemania, ha estado en Hannover. Después se concentra otra vez en una pagína web en árabe y una oración.
Las paredes del negocio están llenos de afiches que promocionan tarifas telefónicas para cualquier rincón del mundo. El negocio está abierto todos los días - menos el viernes a mediodía, día de la oración en la mezquita. Los clientes de la cabina son migrantes de todos los países. (Sospecho que todos los holandeses tienen internet en casa y no necesitan acudir a una cabina pública ). Un joven africano me advierte de cerrar el cierre de mi bolso para que no me roben.
Este ambiente es parte de Europa también. Es la gente que no está invitada a votar. Es la gente de la que algunos políticos quieren inculcarnos miedo.