jueves, 23 de diciembre de 2010

Un cuento navidenho africano



Navidad con el Papa Noel



Este año he vivido mi navidad ya en setiembre, con 30 grados bajo la sombra. A pesar del calor y de la arena, el Papa Noel llevaba un collar blanquísimo sobre una camisa recién planchada y manejaba un Mercedes color pino de los años 70. Papa Noel era su nombre verdadero: el Padre Noel Nana era el sacerdote católico de la comunidad de Koubri en Burkina Faso, a 20 kilómetros de la capital Ouagadougou. Yo había viajado a este país africano para asistir a un congreso de periodistas y quería hacer un reportaje sobre la vida en una comunidad católica. El Padre Noel estaba dispuesto a llevarme a su comunidad. No tenía idea de que unas horas más tarde iba a volver a la capital profundamente avergonzada por la hospitalidad africana.
Según las estadísticas, Burkina Faso es un país pobre, un país muy pobre. Yo me creía habituada a los rostros de la pobreza: los rostros cansados de los chicos que venden caramelos y chicles en las avenidas grandes de Lima; los rostros de niños de pies descalzos en el frio de los 4000 metros de altura en los Andes. Pero también los rostros desilusionados de jóvenes desempleados que se reúnen en la estación de tren de Barmbek para tomarse una chela tras otra. O los rostros endurecidos de tantas mujeres que frecuentan los almacenes de “1 Euro” en los suburbios de Hamburgo.

En Burkina Faso aprendí que lo que había conocido hasta entonces era miseria humana, pero que la pobreza iba más lejos. Pobreza en Burkina Faso significa comer una vez al día, por mucho. Pobreza aquí significa que las vacas, gallinas y ovejas llevan la mitad de carne en sus huesos que los animales europeos. Pobreza significa un grupo de niños sonrientes alrededor del único juguete, un camioncito fabricado de una lata de conserva y con cuatro tapas de chela como ruedas. Pobreza en Burkina Faso no significa que los padres no saben con qué dinero enviar a sus hijos a la universidad. Pobreza en Burkina significa tener que dejar de comer para que los hijos puedan ir a la escuela a aprender a leer y escribir.

La pobreza en Burkina Faso es dura, y – al contrario de América Latina - generalizada y por eso poco espectacular. Sin embargo, no es ni de lejos el rasgo más importante en la vida de la gente, como supe en mi visita a Koubri.
La misa católica se hizo en un templo de betón feo en un arenal descampado. La gente había venido en bicicleta, el medio de transporte más popular en Burkina. La misa fue puro canto y baile. El ritmo de los tambores, los colores de los vestidos y la unidad entre cuerpo y espíritu que se transmitía en los movimientos de baile no tenía nada que ver con pobreza. El presidente de la comunidad, Jules Zabré, me invitó a dirigir unas palabras de bienvenida a la comunidad. Grande fue mi sorpresa cuando, después de mi discurso, el Sr. Zabré me dio un regalo envuelto en papel de colores. Fue una tela de batik con un motivo africano y un vestido típico de colores. La comunidad aplaudió y se alegró viendo mi alegría.

En la tarde, el Padre Noel , me llevó al anexo Bassemyam de su parroquia. Unas 30 personas venían a nuestro encuentro con baile y canto en cuánto vieron el auto del Padre Noel. Aquí no había ni una choza de palmeras como sala de reuniones. Nos sentábamos bajo un algarrobo para estar en la sombra. El presidente de la comunidad contó que la vida comunitaria significaba ser solidario de manera muy práctica. Los jóvenes ayudan a los ancianos a trabajar la chacra, o todos pasan alimentos a un miembro de la comunidad que está enfermo. También pasan alimentos a los huéspedes. De repente tengo en mis manos dos gallos magros pero muy vivos. Es tu regalo de huésped, ni pienses en rechazarlo, me susurra el Padre Noel al oído. Yo miro a los ojos de la gente si percibo alguna pizca de envidia o simplemente de hambre. Un pollo entero es una muy rara delicadeza en las ollas caseras. Pero solo noto alegría en las miradas, alegría que ellos pueden ofrecer lo mejor a su invitado.

Nuestra última visita es en la casa de Madeleine Bocgma y Samuel Ouédraogo y sus cinco hijos. Samuel es evangélico, Madeleine es católica, lo que no constituye para nadie un problema , ni para el Padre Noel. La convivencia entre las confesiones y entre las religiones musulmana, animista y cristiana es muy pacífica en Burkina Faso, cuenta Samuel. Cuando me quiero despedir, Madeleine me hace esperar un rato. Su hija llega con una bolsa plástica, es para tí, me dice. Son un kilo de batatas grandes y jugosas.

El maletero del Padre Noel se llena de mis regalos. Después de mi visita a unas de las regiones más pobres de la tierra, tengo en mis manos una tela de batik, un vestido, dos gallos y un kilo de patatas. De repente entiendo que ser pobre significa algo muy distinto de lo que nos dicen los economistas. Ser pobre significa ya no tener nada que ofrecer. O poder ofrecer solamente lo que te sobra. Pero ser verdaderamente pobre significa que no hay nadie quién se alegra de tus regalos. Burkina Faso puede ser un país muy pobre. Pero su gente debe ser entre los más ricos del mundo.


Les deseo una Feliz Navidad y un “rico” Anho 2011!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Rebelión en Mercedeslandia



Imagínese que la revolución no nazca en Puno sino en el acomodado distrito de San Isidro en Lima. Algo así está sucediendo en Alemania. Desde hace semanas, imágenes de policías pegando con bastones a colegialas indefensos, o bombas lacrimógenas tiradas contra amas de casa mantienen en vilo a los alemanes. No es que nunca hubiesen protestas públicas aquí, pero solían ser atribuidos a grupos de la extrema izquierda o derecha “caóticos” que se libran batallas callejeras en las metrópolis de Berlin o Hamburgo. Pero no en Stuttgart, la apacible capital del estado federal de Baden-Württemberg .Los suabos que viven aquí tienen fama de ser los más tacanhos entre los tribus germanos y a la vez los técnicos más ingeniosos, dos características que hicieron de Baden-Württemberg el estado más próspero y más conservador de la república. Aquí es la cuna de los autos Mercedes y Daimler , la región de Stuttgart representa la clase media acomodada par excellence, pequenhos y medianos empresarios y empleados bien asalariados y solo marginalmente afectados por la crisis financiera ya que los chinos continúan comprando autos alemanes por dozenas.
Hace apenas un anho, la canciller Angela Merkel , en medio de la crisis financiera, alabó como modelo nacional a la “ama de casa de Suabia” porque esta, según Merkel, sabía que no puede gastar más de lo que tiene. Hoy, la misma ama de casa suaba se entrena para la protesta pacífica y pone en jaque a la democracia alemana. El motivo puede sonar banal. La construcción de un ultramoderno nuevo terminal de tren bajo tierra que debería hacer más rápido el viaje de Paris a Bratislava y catapultar a la ciudad trabajadora pero algo dormida a la cúspide del desarrollo urbano del siglo XXI. El costo de este proyecto “Stuttgart 21”: una cantidad cada vez más grande de euros, hasta ahora se habla de 5 mil millones, la tala de un parque urbano de árboles y la visión de vivir durante anhos en un sitio de construcción ruidoso ha encendido tanto los ánimos de los ciudadanos que hasta padres de familia mandan a sus hijos a protestar y no al colegio.
Lo que mantiene perplejos a los políticos en Berlin y Stuttgart es que el proyecto Stuttgart 21 ha sido debatido desde hace 15 anhos en cuánto gremio de la democracia parlamentaria que pueda haber antes de que recibió la luz verde. Parece una democracia sin efecto. Cuando los primeros bulldozers empezaron a demoler los árboles, los ciudadanos ya no se acordaban de las 15 000 interpelaciones que el “Planstellungsverfahren” , el procedimiento administrativo previsto para apelaciones ciudadanas (y que es tan burocrático como la palabra suena, hasta en los oídos de los propios alemanes), había procesado. La gente e Stuttgart salió y sigue saliendo en cantidades a protestar contra la demolición de su parque. Pero sólo es una protesta por cuidar unos árboles ? En las protestas de Stuttgart se manifiesta la grieta entre política y pueblo que ha alcanzado también al corazón de Europa. Se manifiesta también un malestar con un desarrollo modernizador a un alto costo, pagado con más deudas, cuyo único beneficio es poder viajar en 30 minutos en vez de 60 minutos a la próxima ciudad de Ulm. La promesa del más rápido, más alto, más moderno parece estar perdiendo su brillo .
Interesante como los argumentos que se esgrimen se parecen a las que se escuchan en el Perú cuando el pueblo no quiere un proyecto minero o una hidroeléctrica: los empresarios salen con el argumento de la competitividad y que si no se construye el terminal, Alemania quedará relegada en la competencia del tráfico europeo y saldrá el último de la clase. Además – esto no lo dicen – son ellos mismos los primeros beneficiados del proyecto ya que les tocará construir el terminal archimillonario. La clase política de Berlin vocifera contra un pueblo, según ellos, desorientado, minoritario o cortoplacista que no acepta los procedimientos prevista por la democracia parlamentaria. Un referéndum posterior sobre el proyecto es lo que a ellos parece ser el inicio del fin de la democracia parlamentaria.
Por ahora las dos partes han aceptado un mediador. Heiner Geissler es un político retirado, que pertenecía al ala social de la democracia cristiana y que hace dos anhos, a sus casi 80 anhos, hizo público su adhesión al movimiento crítico a la globalización ATTAC. Un primer logro es que las dos partes han accedido a conversar – en público y transmitido por Internet y televisión.
Vamos a ver si la ama de casa suaba logra tumbar el terminal del siglo XXI.

martes, 21 de septiembre de 2010

Lo que queda del "Che" africano


Cada niño en Burkina Faso ha escuchado hablar de Thomas Sankara. Pero nadie sabe donde están enterrados los restos del burkinabé (así se llama a la gente de Burkina Faso) más conocido mundialmente. En auto pasamos por barrios de suburbio de la capital Ouagadougou, sin luz eléctrica ni agua y ya no le creo a Apollinaire, nuestro guía, que vamos a llegar, Pasamos por vías que tienen tantos baches que hasta el Mercedes dinosaurio en él que vamos tiene dificultades para pasar. Al lado se erigen basureros y delante de las casas de adobe están sentadas mujeres cocinando sobre fuego de leña , un hombre arregla la llanta de su bicicleta recontra usada, un niño se alegre jugando con un camioncito que ha sido fabricado con los restos de una lata de conserva.
Aqui en la última parte del sector 29 de Ouagaougou, encontramos por fin el cementerio que alberga los restos de Thomas Sankara. Capitaine Thomas Sankara, nacido en 1949, presidente del Burkina Faso muerto en el 1983 en Ouagadougou, abaleado junto con una docena de sus guardias personales.

Su tumba en medio de la nada resplandece en los colores burkinabés, verde, rojo, amarillo. Su tumba está bien cuidada, recién pintada, se nota que Thomas Sankara aún tiene seguidores a 23 años de su muerte.

El joven oficial Thomas Sankara se inspiró en la revolución cubana cuando en el 1983 llegó a ser - a través de un golpe - presidente del país que entonces aún se llamaba Alta Volta. Primero cambió el nombre de su país a Burkina Faso, que en las dos lenguas nativas más habladas significa "país de las personas honestas" . Tomó una serie de medidas que aún hoy parecen revolucionarias en Africa: prohibió los carros de lujo para los miembros de su gobierno, hizo campañas extendidas de vacunación, prohibió la escisión de las mujeres y compuso su gabinete ministerial con una cantidad considerable de mujeres. Además le gustó tocar guitarra en una banda de jazz africano y andar en moto.

El joven presidente fue muy popular y considerado una esperanza para todo el continente.
Hasta que el 15 de octubre del 1987, un amigo y compañe militar se hizo del poder y mató a Thomas Sankara y sus guardias personales.

Mientras que los restos del "Che" africano reposan hoy al lado de un basurero desconocido, el retrato de su asesino mira desde cada oficina pública y semi-pública de Burkina Faso. Blaise Campaoré, así se llama , sigue siendo presidente de Burkina Faso desde hace 23 años.

Un piurano en Burkina Faso



„ La gente piensa que vengo de Madagascar, del Libanonon o hasta de la China, pero no se imaginan que soy peruano“, cuenta Juan Carlos Valdiviezo. En medio del corazón de la Africa negra, el Perú suena simplemente lejano, exótico y desconocido. Es por casualidad o por providencia divina que el último día de mi estadía africana me he encontrado con un peruano que a su vez está pasando su último día en Burkina Faso. El último día después de pasar 8 anhos en Burkina Faso. Lo encontré en el desierto al límite de Ouagadougou, donde viven los más pobres de los más pobres.

Juan Carlos Valdiviezo es piurano , sacerdote salesiano, y trabaja desde hace 12 anhos en Africa del Oeste. “Siempre quise hacerme misionero, me dije que en el Perú hemos recibido tanto que ya podemos dar a otros“. Para hacerse misioneros salesiano le tocó formarse cuatro anhos en Palestina, antes de que sus superiores le mandaron a Africa del Oeste. „ Mi primera misión fue en Guinea Conakry, un país donde no hay casi ninguna estructura existente“. Después a Bobo Dialasso en el Sur de Burkina Faso y desde hace un anho está en la capital Ouagadougou del país que cuenta entre los cuatro más pobres del planeta.

Pobre en economía y en educación, pero abundante en ninhos. Cuando Carlos se acerca en su moto a la pequenha choza que sirve de capilla, los ninhos del lugar corren para saludarlo. Es un arenal en los suburbios más pobres de una de las capitales más pobres del planeta, donde los salesianos piensan iniciar un proyecto de formación profesional para jóvenes. La tasa de escolaridad para jovenes es aún baja en Burkina Faso, la preocupación más grande de los padres es como reunir el dinero para poder enviar a sus hijos a la escuela para que aprendan a leer y escribir en francés.
El carisma de los salesianos son los jovenes y a Carlos se le nota su entusiasmo por la juventud, aunque a sus 41 anhos y con las primeras canas cuenta en Africa ya casi entre los notables.
„Lo más difícil a aprender fue que el carinho aqui se expresa de manera totalmente distinta de como estaba acostumbrado en el Perú“. Los burkinabés no muestran su carinho directamente, sino a través del tiempo que pasan con uno, a través de la escucha. „Por ejemplo cuando alguién quiere ser tu amigo, no te invita a su casa, sino te pregunta si puede venir a conocer a tu casa“, recuerda Juan Carlos. Hoy , él se siente plenamente realizado en Africa, y más bien ve el Perú con otros ojos. „Cuando regresé la primera vez desde Guinee Conakry, donde no hay ni un semáforo en la capital, al aeropuerto de Lima supermoderno, me creí en un país super moderno“. La pobreza como la riqueza son un asunto relativo.

Sin embargo, del Perú no extranha mucho:„Aqui tenemos el desierto y burros, lo mismo que en Piura“, bromea. Pero sí, le hace falta una cosa, como cualquier peruano en el extranjero extranha la comida peruana.

Juan Carlos tendrá que esperar otro rato hasta que pueda volver a comer su querido ceviche. Manhana le toca emprender camino hacia una nueva misión. Y mientras que yo estaré en un avión de regreso a Hamburgo, Juan Carlos estará en un bus que lo llevará en tres días a través de la calurosa savanna africana hasta llegar a Dakar, capital del Senegal, donde le tocará emprender una nueva misión entre los jovenes.

martes, 31 de agosto de 2010

Billstrasse o Los patios traseros de Europa


Billstrasse, Hamburgo

África empieza a dos paradas de la estación central de Hamburgo. A pocos pasos del tercer puerto más grande de Europa está la Billstrasse. Es una calle que pocos habitantes de Hamburgo conocen, pero que en algunos países africanos es más conocida que el Kurfürstendamm de Berlín o el Jungfernstieg de Hamburgo, donde se alinean las tiendas de Gucci, Armani, Bulgari & Co. La Billstrasse es para Nigeria, Ghana, Senegal y varios países que tienen en común el sufijo “-stan”, lo que el “Walmart” es para los Estados Unidos. En esta calle de la zona industrial se coleccionan los desechos electrónicos de toda Alemania y quizá de toda Europa: un depósito enorme solo contiene televisores viejos, otro patio brilla en blanco —refrigeradoras y lavadoras recontrausadas están amontonadas hasta en cuatro pisos—. Otros talleres albergan a todas las generaciones de equipos musicales y computadoras dinosaurios. Es el basurero de la sociedad de consumo.

El primer almacén de la calle pertenece a Naabi Khan, un inmigrante afgano con 15 años en Alemania. Su experiencia con una guerra que él no buscó ni entendió bien nunca se transmite en su mirada tristemente desconfiada. Hoy, él exporta a su país planchas, alfombras, lámparas y hasta máquinas para preparar una Pilsen casera que los almacenes alemanes han rechazado por tener algún defecto. Los almacenes de la Billstrasse están en manos de los orientales. Es un buen negocio, a juzgar por el número de BMW negros y 4x4 que circulan por acá. Pero mientras que los afganos son los dueños, la mano de obra es africana.

En otro patio se reúnen africanos de todos los países. Su negocio consiste en comprar un auto viejo, llenarlo hasta el tope con electrodomésticos usados y mandarlo a Nigeria, donde se repara cualquier televisor por la décima parte de lo que costaría en Alemania. Es un negocio redondo: los alemanes se deshacen de su basura y los africanos ganan un televisor “made in Germany”.

Muchos de los africanos que trabajan en la Billstrasse son indocumentados, lo que explica la desconfianza arraigada en sus miradas y sus miedos a contar sus historias a los foráneos alemanes. Más que un africano que hoy se dedica a cargar las refrigeradoras y televisores viejos, salió de su país lleno de ilusiones.

Roma-Casablanca
En el 2007, un joven italiano de 25 años hizo el viaje inverso. Armado de un boleto solo de ida, subió a un avión hacia Casablanca. Gabriele del Grande, así se llamaba, se había dado una misión: seguir los pasos de los inmigrantes africanos muertos en el Mediterráneo. Averiguar de dónde venían, cómo había sido su vida, quiénes los esperaban o lloraban cuando se enteraban de sus muertes. Cuáles habían sido las esperanzas que los llevaban a cruzar el Sahara para después morir en el intento de atravesar el Mediterráneo y llegar a Italia. Gabriele del Grande viajó por países que, cuando mucho, conocemos solo de nombre: Mali, Sahara Occidental, Senegal, Mauritania. Se entrevistó con los familiares de refugiados muertos. Varias veces le tocó a él, al reportero, ser el mensajero de la muerte. El fruto de la misión de Gabriele del Grande es un libro fascinante y conmovedor que debería ser lectura obligatoria para cualquier aspirante a periodista: Mamadou va a morir: El exterminio de inmigrantes en el Mediterráneo, porque cuenta con humanidad y tenacidad un drama que ya nadie en Europa quiere escuchar: la tragedia de los migrantes clandestinos que se estrellan antes o al llegar a la fortaleza europea.

Bruselas, junio 2009
Detrás de un atril con un medio-corazón formado de estrellas europeas en la sala de prensa de la sede de la Comisión Europea, monsieur Manuel Barroso, el funcionario más alto del Viejo Continente, sale hoy a presentar a la prensa la nueva estrategia de seguridad interior. Es un tema de alta prioridad: la protección de los ciudadanos de esta parte del mundo. Protección de la delincuencia. Protección de los migrantes ilegales. Se trata de fortalecer y hacer más eficaz la fortaleza europea. En concreto, de cómo abordar el problema de la migración ilegal.

Las imágenes de los refugiados africanos que han naufragado en el Mediterráneo hablan por sí solas. Ocho millones de migrantes ilegales en la UE, dice el comisario Barrot. ¿Qué hacer? Barroso y su colega Barrot hablan de un proyecto piloto para repatriar migrantes de Malta. De reforzar centros de retención en países del África del Norte. De unificar los criterios de visa para todos los países de la UE. Y de —casi pasa desapercibido, pero sería una revolución—: incluir en el ránking de requisitos de visa criterios individuales y no solo la nacionalidad. Es decir que para los bien educados, los pudientes, los bien relacionados del mundo entero será más fácil viajar. Los pobres de cualquier país del planeta tendrán que quedarse en casa. Es el primer paso para oficializar la nueva sociedad de clase global.

Lo que no dicen es que, para deshacerse de migrantes no deseados, los gobiernos europeos hacen negocios con gobernantes que no cumplen ni remotamente la carta de los derechos humanos de la que la UE tanto se vanagloria: la Libia de Gaddafi o la Belarus del dictador Lukatschenk reciben pingües incentivos para retener a los migrantes en campos de concentración. Tampoco dicen que varios marinos que han cumplido con el mandato universal de salvar a náufragos han sido acusados ante tribunales italianos por ayuda al tráfico de personas.

Desde que los países europeos firmaron el Tratado de Dublín II, llegan cada vez menos migrantes ilegales hasta el corazón de Europa. Dublín II significa que cada migrante puede solo aplicar una vez al estatus de refugiado, y solo en el país europeo donde llega primero. En Alemania, el tema de los refugiados o inmigrantes ilegales no recibe ya ninguna atención pública. A veces pasan imágenes de barcos repletos de televisores. Es considerado un problema italiano, español o griego. Por mucho que los alemanes se molesten porque los griegos malversen —a sus ojos— sus euros, nada les interesa que los mismos griegos o italianos no cumplan con estándares humanitarios en el trato de migrantes.

Otra vez Billstrasse
No son exactamente los africanos de la Billstrasse lo que los políticos europeos tienen en mente cuando hablan de atraer a extranjeros calificados. Sin embargo, son los africanos que han llegado hasta la Billstrasse los que han sobrevivido. Son los vencedores. Lo han conseguido: llegaron al corazón europeo para cargar los desechos de esa sociedad de consumo que, no obstante todas las crisis, persiste vivita y coleando. Detrás de los depósitos de basura electrónica se pueden ver los cerros de autos aplastados, frutos del incentivo estatal para comprar carros nuevos.

Pocos europeos cuestionan el modelo de crecimiento continuo, aunque todos saben que la economía europea ya no crece. Prefieren cerrar los ojos a lo que pasa con sus desechos de la misma manera que los cierran ante lo que ocurre en sus fronteras. Prefieren también cerrar los ojos, mientras puedan, frente al hecho de que cada vez vienen más alemanes a comprar en la Billstrasse. “El otro día vino una anciana que había ahorrado tres meses para comprarse una aspiradora nueva, y no le alcanzó. Aquí se la vendí a la mitad”, cuenta el afgano Naabi Khan, aún incrédulo de que la pobreza haya llegado al corazón de una parte de la sociedad alemana.

¿Y ustedes qué hicieron?
Gabriele del Grande sigue con su misión. Lleva en su bitácora la cuenta minuciosa de cada migrante muerto en el intento de saltar las vallas de la fortaleza europea. Ha anotado ya a 15.000. Tengo el presentimiento de que en algunos años nuestros nietos nos acusarán: “Y ustedes, ¿cómo han podido dejar que estos homicidios sucedan? ¿Acaso no se sabía?”.

(publicado orignalmente en ideele no 200, www.revistaideele.com)

domingo, 20 de junio de 2010

Madre Theresa no tan santa

Un caso danés con aristas peruanas

Los escándalos en la iglesia católica no tienen género. Las revelaciones sobre maltratos han alcanzado a las mujeres religiosas.Un libro de una ex-monja y un documental en la radio danesa dan cuenta de un mundo totalitario detrás de los muros de un convento en Dinamarca. Ellos acusan a una abadesa de abuso de poder, maltrato físico y hasta de homicidio. La abadesa cuestionada dirige también un convento en el Perú.



Muchos la deben haber considerado una bendición para la iglesia católica. Cuando la jóven Theresa Brenninkmeijer tomó el hábito como monja cisterciense en el 1982, ella le dio nueva vida a un convento de monjas contemplativas católicas ancianas en las afueras del pueblo danés de Sostrup. No solo que la Hermana Theresa provenía de una de las familias más ricas europeas, sino que tenía carisma e inteligencia. Sabía encender en jóvenes muchachas el entusiasmo para una vida dedicada a la oración detrás de muros de convento.

Una de ellas fue la jóven danesa Helene que a sus 16 años decidió seguir los pasos de Madre Theresa y entrar al convento “Corazón de Maria” en Sostrup, Dinamarca. “Me atrajo la comunidad, la personalidad fuerte de la Madre Theresa, el mensaje claro”, dice Helene Hägglund.
De 1988 hasta 2000, la Hermana María Helena. como entonces se llamaba, vivió en el convento y llegó a ser sub-priora y colaboradora estrecha de la abadesa Madre Theresa. Después de 12 años como monja cisterciense ella dejó el convento, se mudó a Suecia, donde se casó y formó una familia. La vida como monja pareció un asunto del pasado. Hasta que hace tres años los recuerdos de Sostrup volvieron en forma de pesadillas. Helene Häggmann empezó a escribir sus experiencias en el convento, primero para su propia terapia. Después unos amigos le animaron a publicarlo “para ayudar a otras personas que han vivido en un ambiente totalitario y ayudarles de como uno puede escapar”.

Su libro “Monja ida y vuelta. Poder y abuso de poder en la iglesia católica” relata la otra cara de la vida en el convento dirigido por la Madre Theresa . Su libro cuenta de un regimen totalitario donde no primaba la palabra de Dios, sino la palabra de la Madre Theresa. De un mundo donde la voluntad de Dios era identificada con la palabra de la Madre y quién la cuestionaba era considerada como “del diablo”. Los sacerdotes con quienes las monjas se tenían que confesar eran escogidos por la misma Madre Theresa según el criterio de la lealtad con ella, dice Helene Hägglund. Pero de todo modo, la indoctrinación era tan fuerte y la auto-censura funcionaba tan bien que “a nadie de nosotras se hubiera cruzado por la mente de cuestionar a la abadesa”, recuerda la ex - monja.


Pero la vida en el convento de Sostrup no se limitaba a presiones de tipo sico-social y un autoritarismo estricto. Maltratos físicos y una muerte sospechosa completaron el cuadro.

Muerte de una monja

El 2 de junio del 2010, la radio pública danesa “Dansk Radio” difundió un documental sobre el libro de Helene Hägglund que causó gran revelo entro los daneses. Intervinieron en el documental la autora, el ex-organista del convento, Bernhad Kiel, el ex-vecino Stig Holsting, y otra ex-monja que hoy sigue de hermana dominíca en Alemania. En 1993, Helene Hägglund y la Hermana Jordana fueron testigas como la Madre Therese le cerró la puerta de la capilla a una monja anciana demente “para que no moleste la oración”.
Fue una mañana fría de noviembre, y la monja anciana andaba con ropa ligera. La monja golpeó la puerta y quiso entrar pero la puerta quedaba cerrada. Poco después encontraron a la anciana muerta en el jardín. La Madre Theresa les ordenó a sus monjas llevar el cuerpo adentro y dio la consigna de decir que la hermana había muerto en su cama. Esa versión fue confirmada por la otra ex-monja cisterciense, la hoy Hermana Jordana. El antiguo organista del convento, Bernhard Kiel, contó que había sido testigo como la monja anciana fue atada a su silla con una cuerda. También dijeron que la Madre Teresa había golpeado y abofeteado a monjas que no le obedecían, “para sacarles el diablo”.

En aquel, los rumores sobre las condiciones en el convento de Sostrup ya circulaban en el mundo católico danés – que es un mundo muy pequeño considerando que Dinamarca es un pais predominantemente luterano.
En 2001, cuatro ex-monjas le escribieron una carta al obispo responsable, Czeslav Kozon, donde contaron detalladamente los acontecimientos en el convento del Corazon de María. Le pidieron pasar las denuncias al Vaticano y demandaron una visita de inspección extraordinaria. Cuestionado por los periodistas hace pocas semanas, el obispo confirmó que sabía de las acusaciones, que había avisado al Vaticano, que de allí dijeron que la abadía general de los cistercienses eran los responsables e iban a ocuparse del caso. Aparentemente no hubieron cambios. Hoy día, Mons. Kozon saluda una investigación policial del caso.

Según la ley danesa, el caso constituye un delito penal, abuso con consecuencia fatal. Aunque después de 17 años ya es prescrito, después de la emisión del programa radial, la policia danesa buscó a la Madre Teresa para interrogarla y esclarecer el caso. Solo que no la encontraron. Ya se rumoreaba que se había dado a la fuga, hasta que se supo que se encontraba ....... en el Perú.


La conexión peruana

En diciembre del 2008, Mons. Irizar del Callao inauguró un nuevo convento de monjas cistercisienses en un arenal de Nuevo Pachacutec en Ventanilla. Era una construcción nueva “al estilo europeo”, y la torre de su templo se ve desde lejos cuando uno llega al litoral de Ventanilla. En la inauguración, Mons. Irizar pidió a los periodistas no preguntar por los donadores. También había llegado de Dinamarca la madre abadesa, Theresa Brenninkmejer. El convento de Sostrup era el convento madre del nuevo claustro y la Madre Theresa por ende también abadesa del convento peruano. Por eso, se supone, que ella visita periódicamente a sus hermanas en el Perú. 10 hermanas de 8 nacionalidades forman la comunidad de Nuevo Pachacutec, según la nota de prensa peruana que reportó sobre el evento. Todas habían venido del convento madre de Sostrup. Y todas eran menores de 30 años.

Cómo es posible que un convento de monjas contemplativas en Dianmarca atraiga tantas muchachas jovenes en un tiempo y en un país donde la iglesia católica no está directamente en la cúspide de su popularidad? Se debe solamente al carisma de la Madre Theresa? La verdad es más prosáica y tiene que ver con países como el Perú, es decir países pobres y católicos. “El convento de Sostrup trabaja muy estrechamente con el movimiento del neo-catecumenado”, explica Helene Hägglund la llegada constante de jovenes vocaciones religiosas del mundo entero a las costas del mar báltico en Sostrup. “El movimiento de los neo-catecúmenos sirve como un filtro para vocaciones religiosas. Mediante un video de relaciones públicas se les presenta la opción de hacerse monja cistercisiense en Dinamarca”.


Hoy día en Sostrup hay unas 20 monjas de distintas nacionalidades. No sería de sorprender si hubieran peruanas entre ellas ya que el movimiento del neo-catecumenado tiene fuertes bases en el Perú. Cuántas chicas jóvenes peruanas se habrán encomendado a la Madre Theresa para dedicar su vida a Dios?


También como monja se puede ser libre


Cuando HeleneHägglund se dio cuenta que “no estaba bien lo que hacíamos en el convento, que había una falta de respeto y una falta de amor”, ella pidió su cambio a otro convento. La Madre Theresa se le negó primero, pero cuando Helene insistió, la abadesa le dijo que “era del diablo” y que no podía volver más. Helene Hägglund pasó a un convento carmelita, donde, dice, encontró otro estilo de dirigir un convento. “La superiora me ayudó a discernir lo que quería, encontré allí que uno podía ser monja y ser libre de espíritu a la vez, aprendí a ser respetada y respetar.”


Aunque Helene Hägglund terminó por salir de la vida monástica y formar una familia propia, ella está convencida que la vida monástica como tal puede ser muy bella. Pero tienen que estar al mando las personas adecuadas, y las instancias de supervisión existentes tienen que funcionar. “No quiero que la Madre Theresa vaya a la cárcel, pero no creo que ella es apta para dirigir un convento”, sostiene Helene Hägglund hoy, abrumada por las reacciones mayormente positivas a su libro.

La Madre Theresa Brenninkmeijer debería haber regresado del Perú a Dinamarca el 14 de junio y será interrogada por la policía danesa por el caso de la monja muerta en el jardín. No conocemos el descargo de la Madre Teresa. El único comentario de ella acerca del libro de Helen Hägglund es, según el diario danés "Kristeligt Dagblad", que “se trataba de ciencia ficción”. El caso está abierto. Según un reciente artículo en el diario alemán “Hamburger Abendblatt”, la familia Brenninkmeijer ya contrató a los mejores abogados de Copenhague para preparar la defensa de la Madre Theresa.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Europa y el Islam



Este afiche del Partido Popular Suizo azuzó los miedos de los suizos:la mujer musulmana en burka y los minaretes en forma de bombas - el Partido Popular Suizo tuvo éxito con esta campanha.


En los últimos años he tenido el privilegio de vivir en tres de los países más prósperos, igualitarios y democráticos del mundo: Dinamarca, Holanda y Suiza. Los tres tienen en común que son pequeños, que se ubican en el centro de Europa, que tienen una población altamente globalizada que habla inglés y varios idiomas más como si nada ; son países que han sabido enfrentar el desafío de combinar eficiencia y apertura económica con una baja tasa de desempleo. Pero sobre todo son países que durante siglos, han sido portadores de valores considerados como principales dentro de Europa y dentro del mundo: Dinamarca con su principio de igualdad social y su tradición de un estado de bienestar (además de sus políticas ecológicas avanzadas que no se cansan de publicitar con motivo de la cumbre de Copenhague); Holanda con su gran tradición de convivencia pacífica y fructífera entre varias iglesias y religiones; Suiza que no solo es la cuna de los bancos sino una de las cunas de la democracia moderna. Debe ser gente feliz que vive allí , y de hecho lo son, como demuestra el primer lugar de Dinamarca en un ranking que hizo una universidad inglesa sobre los países más felices. Y parece que para su felicidad ni siquiera necesitan a Dios. Aunque son países de tradición cristiana (luterana-protestante como católica), hoy en día sus templos sirven más para exposiciones o conciertos que para rezar.

Sin embargo, estos cuasi paraísos terrestres tienen un lado más oscuro, turbador, difícil a entender : su miedo al „otro“, al migrante, especialmente si este profesa la religión musulmana. Este miedo quedó demostrado con el resultado del referendo suizo del domingo pasado: 53,4%% de los que acudieron a votar, se expresaron en contra de la construcción de minaretes en las mezquitas, que es como estar en contra de que se construyeran iglesias cristianas con su campanario.

El voto tan claro de su soberano sorprendió y asustó al propio gobierno helvético. Porque la iniciativa popular lanzada por el partido popular suizo (SVP), el partido de la derecha extrema de Christoph Blocher, había sido minimizado en los medios suizos y muchos políticos de centro-izquierda parecían avergonzarse de la simpleza de sus soberanos. Sobre todo porque en Suiza existen exactamente 4 mezquitas con torres minaretes, porque la mayoría de los musulmanes que viven en Suiza son de los países balcánicos (Kosovo, Montenegro, Bosnia), donde el islam se viste de lo más liberal. Rara vez se deja ver un una musulmana cubierta con velo y burka en los pueblos alpinos de la Suiza central – pero es exactamente allí donde la inciativa ha ganado más votos.

El resultado del referendo no solo generó rechazo, sino aprobación entre algunos vecinos europeos. Geert Wilders, el político neerlandés que debe su popularidad a su islamofóbia extrema, felicitó a los suizos. Lo mismo hizo la danesa Pia Kjaersgaard cuyo partido popular da los votos decisivos en el parlamento danés para que pueda gobernar el liberal Lars Rasmussen.

Cómo se explica que justo en los países que parecen haber mejor solucionado los grandes desafíos de la humanidad - desde la desigualdad social, el desempleo, la ecología hasta la globalización - , que justo en estos países los partidos de la derecha extrema con sus discursos anti-migrantes y anti-islámicos tienen tanta acogida ?

Las explicaciones son varias:

En medio de una época de grandes cambios políticos y de crisis económicas, las identidades nacionales están sacudidas fuertemente – especialmente identidades de naciones pequeñas que no solo buscan su lugar en el mundo sino dentro de la Unión Europea. La gente siente que podría salir perdiendo en estos procesos de cambio . Dónde los políticos del centro no toman en serio estos miedos, la gente se vuelve rápidamente presa de líderes con un mensaje populista de la derecha extrema en sus labios. La paradoja es que estos políticos dicen defender los valores de la liberalidad, la tolerancia y la democracia en contra de un islam considerado como premoderno, machista y violento.

El islam se presta como pantalla de proyección de estos miedos. Por razones reales – en nombre de la religión musulmana algunos fanáticos han cometido los crímenes más atroces de los últimos años – y por razones inventadas. La gente originaria europea percibe signos de la "otredad" musulmana en sus entornos y en los medios, pero en el fondo saben casi nada sobre el Islam: cuáĺes son sus doctrinas, creencias, sus fiestas, sus estructuras y matices. Es más faćil tener miedo de algo que no se conoce. Quién por acá sabia que justo antes del día del referendo suizo, los musulmanes del mundo enter6 celebraban su gran fiesta de sacrificio ? Las mezquitas tienen una tarea pendiente en construir puentes y dar a conocer mejor su religión y su valores a los no musulmanes.
Si no lo hacen, quedan los mensajes sobre un islam premoderno, machista y oscurantista que políticos como Christoph Blocher, Geert Wilders o Pia Kjaersgaard no se cansan de repetir..

Por último no hay que pensar que los alemanes o franceses habrían votado distinto si se les habría preguntado su opinión sobre la construccón de minaretes en sus alrededores. El minarete es solo el símbolo exterior de una presencia musulmana que es un hecho en Europa. Una presencia que da fe que Europa no está cambiando solo políticamente, sino también culturalmente.

domingo, 8 de noviembre de 2009

El muro que no cayó


......o porqué la Alemana Democrática duda si quiere seguir siendo democrática


A los 20 anhos de la caída del muro de Berlín, la República Demócrata Alemana ya solo existe en los recuerdos..... y en un arenal poblado del Sur de Lima.
" Eres un alemán nativo ?", le pregunto al joven que está por salir de su casa. Lleva un buzo y una casaca con capucha blanca. Pancho, así se llama, se ríe primero, después se da cuenta del doble sentido de mi pregunta. "Claro que soy alemán, soy uno de los primeros que he nacido acá en la Alemana Democrática". Y aunque no sabe ni una palabra de alemán, dice la verdad. La "República Democrática Alemana" es un barrio en el Cono Sur de Lima. Cuando uno se va de San Juan de Miraflores hacia Villa el Salvador no puede dejar de percibir un arco en los colores negro - rojo - dorado, los colores de la bandera alemana, con su letrero, algo oxidado, que dice "R.D.A.". La única pista asfaltada lleva hasta arriba al cerro, donde la R.D.A. termina en el cielo gris de Lima.

Pancho no sabe porqué el barrio se llama R.D.A, y me envía donde Crisólogo Lago, el zapatero. El Sr. Crisólogo es un zapatero que aún merece ese título. En la vitrina de su pequenho negocio esperan tres zapatos a que algún cliente sepa reconocer sus virtudes. Zapatos hechos a medida, sólidos, y de cuero puro, como afirma el Sr. Crisólogo. El ha estado entre el primer grupo que invadió los arenales de la R.D.A. y recuerda porqué el nombre: " Allá, en el 1984, teníamos una asociación de viviendas que bautizamos República Federal Alemana porque uno de nosotros trabajaba de chófer en la embajada de la República Federal Alemana en Lima y él nos dijo que la embajada nos podía apoyar." El terreno que los socios pensaban comprar yacía en un arenal despoblado del cono Sur. Pero el negocio no salió como habían pesando. El terreno fue vendido dos veces, y los socios decidieron invadir. En esto, recuerda el Sr. Crisólogo, que los dirigentes se pelearon. Uno llevó a su gente e invadió otro cerro, y como el nombre de la República Federal ya fue reservada, nombró su nueva invasión según la otra Alemania:R.D.A.
Los alemanes federales hicieron lo mismo con otro terreno unas semanas después y en un terreno cercano.

En los veinte anhos desde entonces los alemanes de la R.D.A. tenían poco motivo para hacerse mucha palta por su nombre - estaban demasiado ocupados con defender sus tierras, conseguir servicios básicos, sobrevivir y construir sus casas. Recién después de la caída del muro de Berlín, se dieron cuenta que el nombre de su barrio había cambiado de "sabor", que su nombre ya no irradiaba promesa sino empezó a oler a derrota.

Siempre ha sido una paradoja que la República Alemana que se auto-denominó como "demócrata" fue un país todo menos democrático. Era un país bajo el régimen férreo del Partido Comunista y sus elecciones eran pura fachada. Esta historia les causa ciertas dudas a los habitantes de la R.D.A en Lima, de como manejar lo "democrático" del nombre de su asentamiento.
" Oye, ya no me acuerdo, nos llamamos República Alemana simplemente o República Democrática Alemana ?" duda María Ochoa, pobladora de la R.D.A desde sus inicios y profesora del colegio. El colegio ya optó por quitar lo "democrático" de su nombre, simplemente se llama "República Federal" como para despegar cualquier sospecha en ciernes que por acá se iban a entrenar una juventud con aspiraciones revolucionarias.

Si fuera asi, este temor no tendría ningún asidero. "Qué saben de Alemania ?" pregunto a unos alumnos del sexto grado del Colegio "República Alemana" que regresan de clase. "Bueno, es un país, verdad ?", es todo lo que saben. No tienen idea del porqué del nombre de su barrio, y ni siquiera saben que el "Bayern München" es un club alemán.

Y qué pasó con los invasores de la Alemania Federal, el asentamiento cuyo nombre se acopla mejor a la historia reciente ? Existe. Apenas 1 kilometro o 10 minutos en mototaxi cerro pa´bajo. Es apenas una hilera de casas, apretada entre los asentamientos "El trebol azul" y "Valle Sarón". Tranquila, quedada, casi invisible.

Recuerdo esta paradoja de la historia "alemana" en Lima porque estamos a vísperas de la caída del muro de Berlin. Los medios en Alemania están llenos de debates, testimonios y evaluaciones sobre como estos 20 anhos pasados marcaron la historia mundial. Muchos alemanes de la antigua R.D.A. se quejan que la Alemania Federal los colonizó, que se los comió por entero y que no todo en la antigua R.D.A. fue tan malo como lo quieren pintar. La evaluación de la gente si les va mejor que hace 20 anhos es mixta: hay perdedores como ganadores de la caída del muro.

Más allá de las coincidencias de los nombres, esta es la verdadera diferencia entre las Alemanias de Lima y las "originales". Los habitantes de la RDA de Lima decían todos que su barrio había mejorado mucho, muchísimo. Y que tenían mucha esperanza que iba a prosperar mas. Que "su" República Alemana Democrática tenía mucho futuro.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Porque los alemanes aman a Angela Merkel

Angela Merkel sabía de antemano que iba a ganar. Nadie menos que Barack Obama le había susurrado a la chanciller alemana unas semanas atrás que no tenía porque preocuparse si de todos modos iba a ganar las elecciones alemanas. Y así sucedió este domingo. El partido cristiano-demócrata que lidera Angela Merkel obtuvo el 33% de los votos, lo que les valió el primer puesto. Una victoria sin brío, pero sólida . Como la misma Angela Merkel. El único interrogante : tendrá que volver a gobernar con el partido social-democrata, el tradicional rival de los cristiano-demócratas ? O logrará la mayoría de votos juntos a su candidato preferido, el partido liberal FDP ?

Más sorprendente que la victoria de Angela Merkel, es el debilitamiento de los grandes partidos „populares“, es decir de la Democracia Cristiana y la Socialdemocracia, y el aumento de los partidos de los dos extremos: el partido liberal obtuvo con 15% el mejor resultado de su historia. Le iguala casi con 12% el nuevo partido „Die Linke“ (la izquierda), una fusión de los ex-comunistas de la antigua República Demócrata Alemana con el ala izquierda que se separó de la socialdemocracia.

Este resultado es un fiel reflejo de la sociedad alemana que desde hace diez anhos ha ido reduciendo paulatinamente las regulaciones laborales, los salarios (Alemania es uno de los pocos países de la Unión Europea sin salario mínimo establecido por la ley) y las prestaciones sociales del antiguo estado de bienestar. El costo de la adaptación al mercado global es una sociedad alemana con una gran brecha entre ricos y pobres. Y lo que es peor: con una brecha cimentada que es muy difícil traspasar. La crisis económica y financiera, en vez de ejercer una fuerza integradora, ha sido más bien una fuerza centríf uga . Los sectores acomodados votan por los liberales para liberarse del estado de bienestar y sus altos impuestos. Y el sector de los desempleados y excluídos ha perdido la confianza en los socialdemócratas y vota por la nueva „Izquierda“.

Queda Angela Merkel. Con su manera poco espectular de liderazgo, con su don de facilitar consensos y con un estilo presidencial más que partidario ha logrado dar la imagen a los alemanes que ella es la mujera adecuada para liderar el país en tiempos de crisis, sin que tener que cambiar mucho. Gobernando ahora con los liberales y presionado por el ala empresarial de su propio partido, ya no le será tan fácil evocar la solidaridad nacional para tapar las profundas brechas sociales en el país.

martes, 1 de septiembre de 2009

Bailando Flamenco sobre el Muro de Berlin





Debo confesar que soy una "Wessi" ignorante. Cuando era niña, la antigua Alemania Oriental o "demócrata" (DDR), se encontraba lejos y no me interesaba. Y cuando el muro de Berlin cayó y las dos Alemanias, la de los "Wessis" (del Oeste) y la de los "Ossis" (los habitantes de la antigua Alemania comunista), se re-unificaron, yo ya vivía fuera de Alemania.

Es por esa mi ignorancia que devoro las historias de la "DDR". Muchas de ellas me dejan boquiabiertas. Como la historia de Christine, de cómo superó "su" muro de Berlin bailando flamenco
.


Christine Mechelk es una mujer bella, de facciones clásicas y el pelo recogido en una trenza larga. Es fácil imaginársela con un abanico en la mano y zapateando sobre las tablas una malagueña o una colombina. Christine no será la primera alemana a dejarse embrujar por el baile andaluz. Pero ciertamente la primera mujer de la antigua DDR a lanzarse de lleno a esta aventura de baile, en un tiempo cuando España aún se situaba al otro lado de la cortina de hierro y la península ibérica formaba casi un continente aparte. Un tiempo en el cuál el baile flamenco se convirtió en símbolo de libertad para una joven mujer en la antigua "DDR".

Todo empezó en el 1986. Christine Mechelk tenía entonces 31 años, estaba casada y madre de dos hijos. Como todas las mujeres en la DDR, ella ejercía alguna profesión. Christine trabajaba en la televisión, primero como ingeniera de sonido, luego como investigadora. Cuando le encargaron investigar el tema del "lenguaje corporal" para un programa de televisión, Christine se metió tanto con el tema que decidió aprender un lenguaje del cuerpo. Aún no sabía el cuál..... hasta que vio la película "Carmen" de Carlos Saura, en el cine Kosmos de la Karl-Marx-Allee en Berlin-Este. Christine recuerda hasta hoy este día clave. "Estaba sentada en el cine y sabía con toda certeza, que este era el lenguaje que quería estudiar". Hoy sería fácil encontrar profesores de flamenco por donde quiera, o en ultimas instancias, por Internet. En la "DDR" de los años 80, Christine tuvo que buscar por todo el país hasta que encontró una señora de 70 años que enseñaba danza clásica española en la ópera de y que estaba dispuesta a que ella, como aficionada, participe en algunas lecciones. Poco a poco se formó un grupito de mujeres aficionadas al flamenco que ensayaban varias veces por semana y se presentaron en público. "Lo más chistoso era, que nacimos como grupo sin que el Estado nos haya dado permiso", dice Christine. En la DDR, los burócratas comunistas desconfiaban profundamente de la iniciativa de sus ciudadanos. Un hecho que llevó a su derrota. Pero todavía no lo sabían.
Mientras tanto, Christine siguió bailando, y bailando. "Cuando empecé a bailar flamenco, desapareció mi deseo de viajar fuera. Era como si el mundo hubiera venido a mi". Siguió bailando cuando los jóvenes se reunían los lunes en las iglesias para protestar contra el régimen. Siguió bailando flamenco cuando se corrió el rumor de que en Hungría habían abierto la cortina de hierro y un éxodo hacia Budapest empezó. Christine también salía de un ensayo de baile para tomarse una cerveza en la cantina del Teatro Popular de Berlin, cuando le llegó la voz que el muro había caído. Con todo el mundo ella cruzó por primera vez en su vida el antiguo "Palacio de lágrimas", como la gente llamaba al poste de frontera hasta entonces infranqueable (por eso, lleno de lágrimas de personas que se tenían que quedar). Aquella noche, recuerda Christine, fue el frenesí total. "Unos alemanes del oeste nos invitaron a un bar y celebramos hasta la madrugada con todo el mundo". Y añade: "Eramos todavía tan ingenuos".

Ingenuos porque algunos, como Christine, pensaban entonces que la "DDR" iba a seguir con existencia propia. Porque con la libertad, Christine sintió también unas consecuencias no deseadas de la unificación. La caída del muro justamente le "cayó" cuando había terminado un proyecto y se preparaba para otro proyecto de televisión. Gracias a la caída del muro, este proyecto nunca se realizó y Christine quedó desempleada, es decir dependía económicamente del sueldo de su marido. "He perdido mi existencia propia. Para una mujer de la "DDR", acostumbrada a tener siempre su propio trabajo, esto era casi como morir".

Solo el baile la salvó de esta muerte. Después de sus presentaciones siempre habian mujere que le pidieron enseñar como se baila flamenco. Abrió su primer estudio en el cuarto piso de una casa ocupada por "punks". Empezó a hacer coreografías y le llegaron invitaciones para presentarse. Al mismo tiempo que la vieja DDR que ella había conocido derrumbó, bailar flamenco le daba la firmeza de no derrumbarse junta con su país. "Bailar era como ir al exilio, negarme a los cambios políticos que sucedían alrededor de mí".

En octubre se cumplirán 20 años de la caída del muro de Berlín. Hace tiempo que Christine abandonó su exilio. Hace dos años hasta ha dejado el baile, "porque era tiempo para mí encontrar otro medio de expresión".
Su mirada, vuelta a su antiguo país, la "DDR", está sobria y nostálgica a la vez. "He tenido una vida muy rica en medio de la DDR, que no la quiero desestimar así no más." Y: "En la DDR he aprendido que los valores de la comunidad estén por encima de los valores individuales. Que el hombre y la mujer pertenecen a una comunidad. Me gustaría ver el día, donde este sentido comunitario se vuelva a valorar".

Volver ......

"No pareces ser peruana, pero tampoco hablas como alemana". El duenho turco-alemán de una agencia de viaje en Altona, Hamburgo, no sabía como clasificarme, cuando me preguntó, si venía del Perú. Yo, hacia adentro , casi me caí de la risa. Mi acento natal bávaro, del extremo Sur de Alemania, sonaba como extranjero a los oídos de un ciudadano del puerto de Hamburgo, al extremo Norte de Alemania. Después de haber vivido casi 16 anhos en Suiza, Peru, y los últimos meses en Dinamarca y Holanda, he vuelto a "casa". Como resultado de todos mis viajes diría que he dejado casas, que he echado algunas raíces en todos los países donde he vivido. Mis casas son múltiples y por ende relativas. Sin embargo, volver a vivir en Alemania, después de 16 anhos durante los cuales solo he venido en visitas relámpagos, es algo especial. Yo puedo identificarme más o menos con Alemania, sentirme más o menos alemana. Lo importante no son mis sentimientos sino como me identifican los otros: por mi pasaporte alemán que me da un montón de privilegios y algunas pocas desventajas; por mi lengua natal y por el acento con el cuál hablo alemán (que para cualquier suizo o austriaco es reconocible como alemán de Alemania); por algunas idiosincracias compartidas, aunque a los alemanes nos cueste reconocerlos (por ejemplo nuestro afán de pensar que la autenticidad a todo costo sea un valor universal); por la historia del país que llevamos con nosotros hasta el último rincón del mundo (y vale que los alemanes hemos sentido el peso que puede tener una historia nacional).Y por supuesto la historia personal,aqui yacen mis abuelos en dos cementerios en el Sur de Alemania, y viven, gracias a Dios, mis padres y hermanos.

Asi que he vuelto y no he vuelto. He vuelto a un país cuyos últimos 16 anhos no he compartido de cerca. He vuelto a un rincón de Alemania que me es absolutamente nuevo, donde la gente habla bien distinto de como yo he aprendido a hablar. Me parece una condición interesante más que hostil y una buena base para volver a conocer la Alemania de hoy. Así que en mis próximas notas les contaré de mi re-descubrimiento de mi país natal.

jueves, 11 de junio de 2009

Europa II: Un día en Bruselas


Mi capital es una ciudad gris y lluviosa. Hay que ser Jacques Brel para encontrarle el lado poético al cielo gris de Bruxelles. Cómo habría cantado el gran belga Brel sobre su ciudad si hubiera conocido el barrio europeo, el barrio donde se concentra el poder político europeo actual?
A mí por lo menos me cuesta asociar la Bruxelles que canta Brel con los edificios ultramodernos, de puro cristal y betón. Las calles donde corren hombres en terno y corbata, y mujeres bien arregladas en su "deux-pieces". Donde como peatón tienes que cuidarte a que no te arrolle un BMW o Mercedes que sale de uno de los garajes subterráneos.
Este es el "quartier européen", en Bruxelles. Aunque no soy belga, Bruselas es un poquito también mi capital, igual que la del resto de los 400 millones de ciudadanos y ciudadanas de los 27 países miembros de la Unión Europea. Su centro es la Rotonda Schumann. Aqui, la palabra "concentración de poderes" se vuelve tangible: a dos pasos está el Edificio Berlaymont donde reside la Comisión Europea. En frente está la representación del Concejo de Ministros, y detrás el Concejo Europeo. El Parlamento Europeo, queda a 10 minutos de pie.

Con un grupo de estudiantes de la Universidad de Amsterdam hemos venido a conocer el trabajo de comunicación de la Unión Europea. Empezamos nuestro tour en la sala de prensa. Detrás de un atril con un medio corazón formado de estrellas europeas, Monsieur Manuel Barroso, el funcionario europeo más alto, sale a presentar a la prensa hoy la nueva estrategia europea de seguridad interior. Es un tema de alta prioridad: la protección de los ciudadanos europeos. Protección de la delincuencia. Protección de los migrantes ilegales. En el fondo es la estrategia como fortalecer y hacer más eficaz la fortaleza europea. En concreto se trata de como abordar el problema de la migración ilegal. Las imágenes de los refugiados africanos naufragados en el Mediterráneo, hablan de por sí solo del problema. 8 millones de migrantes ilegales en le UE, dice el comisario Barrot. Qué hacer ? Barroso y su colega Barrot hablan de un proyecto piloto para repatriar migrantes de Malta. De reforzar centros de retención en países de Africa del Norte. De unificar los criterios de visa para todos los países de la UE. Y, casi pasa desapercibido, pero sería una revolución: incluir en el ranking de requisitos de visa, criterios individuales y no solo la nacionalidad. Es decir que para los bien educados, los pudientes, los bien relacionados del mundo entero será más fácil viajar por el mundo. Los pobres de cualquier país del planeta tendrán que quedarse en casa. Será el primer paso hacia una sociedad de clase oficial verdaderamente global.

Después de la conferencia de prensa nos encontramos con John, uno de los 36 voceros de la Comisión Europea. John pertenece sin duda a esta nueva clase de funcionarios globales: por lo menos bilingue (mejor tri- o cuadrilingue), con un diploma de una de las universidades mejor rankeados globalmente y sus hijos en el colegio internacional, muy inteligente (si no habría pasado el certamen para ingresar como oficial a la UE), y muy simpático. Nos cuenta gajes de oficio de un vocero europeo, deja entrever su humor británico, parece disfrutar su conversación con nuestro grupo de estudiantes. Es muy profesional. No tengo la menor duda que también es muy eficiente y que la Unión Europea está en buenas manos con gente como él. Solo me queda la muy pequeña inquietud cuando John y sus colegas tendrán la oportunidad de encontrarse con la gente europea fuera de su mundo tecnocrático ? Cuando salen a conocer el mundo real de los que conforman "el pueblo", o la "constituency" o como siempre llamamos estos 400 millones de europeos ?

El último punto de nuestro programa nos muestra otro lado de la cara. Martin y Nina, nuestros guías, trabajan para la ONG "Corporate European Observatory" y aparentemente no tienen la menor aspiración de pertenecer al "establishment" europeo. Están vestidos como estudiantes a punto de salir a la calle a defender al Che Guevara. Ellos son nuestra guía para la Europa de los "lobbies". La Unión Europea es un cuerpo organizativo sui generis. El 75% de las leyes europeos se deciden a nivel europeo, no a nivel nacional. El cuerpo administrativo de la Comisión Europea es bastante pequeño, tomando en cuenta que trabaja para 400 millones de ciudadanos. Y la iniciativa para nuevas leyes no está en el Parlamento, sino en el Ejecutivo, en la Comisión Europea. Todos estos factores confluyen para que el lobbying (es decir conseguir que intereses particulares se vuelvan legislación general)a nivel europeo es muy eficiente. Por esto, todos tienen su representación en "Europa", en el barrio europeo: empresas trasnacionales, países, sindicatos, asociaciones profesionales, organizaciones no gubernamentales. Y un sinnúmero de agencias de relaciones públicas que alquilan sus servicios a quien les pague mejor. Aqui trabajan muchas veces ex-funcionarios de la Comisión y ex-parlamentarios del Parlamento Europeo.

Nada en contra, uno diría. Así es como la política funciona. Mientras que todo sea público. Pero allí está el punto: no existe un registro obligatorio de los grupos de lobby a nivel europeo (como lo existe por ejemplo en Estados Unidos). Y el desbalance entre los que hacen lobby para intereses corporativos y los que hacen lobby para intereses ciudadanos es grande. 7 por 10 grupos de lobby en Bruselas trabajan para corporaciones privadas, cuenta nuestro guía, Martin. Solo 3 por 10 representan a sindicatos o a ONGs.
La cercanía de algunos grupos de lobby al poder político es tangible: al lado del Edificio Berlaymont, tiene la British Petroleum su oficina. Ellos han conseguido, entre otros, la exoneración de sus refinerías de las compensaciones por sus emisiones de carbono. En frente se encuentra la oficina de una agencia que representa los intereses de la industria agrícola por permitir organismos genéticamente modificados. En la calle subsiguiente reside la automotriz alemana, Daimler. Ellos consiguieron que la UE subiera el límite permitido de emisiones de carbono para automóviles. Estos son solo algunos ejemplos del lobbying corporativo a nivel europeo, puerta a puerta con los que hacen y deciden las políticas europeas.

Terminamos nuestro recorrido frente al nuevo edificio del Parlamento Europeo. En el Tratado de Lisboa se prevé que el Parlamento Europeo obtenga más poderes frente a la Comisión. Algunas agencias de PR ya mudaron sus oficinas a los alrededores del parlamento, anticipando que el Tratado de Lisboa sea ratificado.

"Todo este mundo es como una caja negra. Una caja negra donde se gestiona el poder y que es muy atractivo", cuenta Martin. "Es muy fácil moverse solo en esta burbuja de poder y perder el contacto con el mundo afuera".

Después de un día en Bruselas entiendo porqué la Europa vista desde Bruselas y la Europa vista por la gente son dos cosas muy diferentes.

jueves, 4 de junio de 2009

Europa I: Ciudadana europea


El jueves pasado cumplí con mi deber ciudadano votando en las elecciones probablemente las menos excitantes del planeta: las elecciones al Parlamento Europeo. Lo que no significa que no sean importantes; dos tercios de las leyes europeas se están dando a nivel europeo. Porqué entonces solo un 43% de los 371 millones de europeos acudió a votar por quienes los representan en Estrasburgo y Bruselas?

La primera razón es que las cosas importantes se deciden en Bruselas pero no en el Parlamento. Se deciden a dos cuadras de la sede del Parlamento, en el edificio cristalino del Concejo Europeo, donde se reúnen los dirigentes de los gobiernos nacionales; se deciden en el concejo ministerial entre los ministros sectoriales nacionales y se deciden en el cuerpo tecnocrático de la Comisión Europea. Su presidente, el funcionario europeo más alto, no es elegido por el Parlamento, sino nombrado por los gobiernos nacionales.
El Poder del Parlamento Europeo se limita en muchos casos al poder del veto. Algo que por cierto debería cambiar con el Tratado de Lisboa - si los europeos deciden aceptarlo después de que los holandeses, los franceses y los irlandeses lo han rechazado en sus respectivos referendums hace 4 años.

Otro motivo por el poco entusiasmo de los europeos hacia su parlamento son los candidatos: suelen ser políticos duchos y con fecha de exspiración vencida en sus respectivos países. Entonces, los partidos los mandan a Strasbourg porque en casa ya no los necesitan. Los poíiticos jóvenes,los que son ansiosos de poder, los que inician los debates alguidos, normalmente no buscan llegar a una curul en Strasbourg, sino a Paris, Berlin, London o Den Haag.
Tampoco hay muchos candidatos verdaderamente europeos que sean bilingües, que se sienten en casa en varios países y puedan representar Europa, y no solo a un país. El franco-alemán Daniel Cohn-Bendit del Partido Verde, que se mueve igual en los talk-shows politícos de Francia como de Alemania, es todavía una excepción.

La crisis económica actual tampoco ayuda mucho a que la Unión Europea gane importancia para la gente. Las respuestas políticas a la crisis apuntan mucho más a salvaguardar industrias nacionales y no reflejan una política europea en conjunto.

Mas bien, la crisis ha incrementado una competencia inter-europea por puestos de trabajo que no había en tiempos de crecimiento económico. El temor al migrante como rival por un puesto de trabajo se extiende ahora a los " paisanos" europeos de Rumania, Bulgaria, Polonia - o hasta de España, donde una tasa de desempleo de 17% hace que los españoles busquen suerte en otros paises europeos.

Haciendo un balance de estas elecciones, podemos decir que Europa como tal salió perdiendo. Los resultados, ademas, demuestran a nivel europeo una perdida considerable de los partidos socialdemócratas. Se explica en parte por contextos nacionales ( el escándalo del Labour Party en UK, la coalición guernamental con los conservadores en Alemania etc). Pero esta explicación no es suficiente. En esta crisis económica, las recetas de los gobiernos conservadores y de los gobiernos socialdemócratas se parecen mucho. Los conservadores aplican políticas estatales en la economía que anteriormente fueron atribuidos a la izquierda.

Los partidos de la extrema derecha han salido ganando en algunos países. Lamentablemente también en Holanda, donde mi voto no pudo impedir que el partido anti-islámico con su líder Geert Wilders llegara a ocupar el segundo puesto.

Como estudiante de un programa que nos lleva a tres países europeos para darnos una " perspectiva europea" , veo que la distancia entre la Europa que nos enseñan en las aulas y la Europa percibida por la gente es abismal.

PS: Escribo estas líneas en la única cabina de internet pública de mi barrio. Mi labtop está "kaputt". La cabina pertenece a un migrante paquistaní con 20 años en Amsterdam. Se llama Ali y me pregunta amablemente de donde vengo y me cuenta que también conoce a Alemania, ha estado en Hannover. Después se concentra otra vez en una pagína web en árabe y una oración.
Las paredes del negocio están llenos de afiches que promocionan tarifas telefónicas para cualquier rincón del mundo. El negocio está abierto todos los días - menos el viernes a mediodía, día de la oración en la mezquita. Los clientes de la cabina son migrantes de todos los países. (Sospecho que todos los holandeses tienen internet en casa y no necesitan acudir a una cabina pública ). Un joven africano me advierte de cerrar el cierre de mi bolso para que no me roben.
Este ambiente es parte de Europa también. Es la gente que no está invitada a votar. Es la gente de la que algunos políticos quieren inculcarnos miedo.

domingo, 31 de mayo de 2009

Ciao España, bienvenida Holanda

España ha dejado de ser el país de las maravillas para René R. "En Madrid he estado buscando trabajo durante ocho meses y nada. Aquí en Amsterdam, después de 7 meses, ya tengo varios trabajos", cuenta el técnico automotriz oriundo de Cochabamba, Bolivia.

René B. es uno de tantos latinoamericanos que se han visto afectados por la recesión en España donde la tasa de desempleo ha llegado a 17%. Muchos de los latinoamericanos radicados en España salen ahora a probar suerte en otra parte. Holanda, con una tasa de desempleo todavía baja de 3%, resulta ser un destino privilegiado para varios de ellos.

Toos Beentjes dirige desde hace 10 años la Casa Migrante en Amsterdam, una institución de apoyo a los migrantes hispanohablantes, y confirma la nueva ola de migración: "No vemos tantos nuevos migrantes venidos directamente de América Latina, sino latinoamericanos radicados en España que ahora se vienen a Holanda".

Una razón es que la crisis todavía no golpea tan fuerte en Holanda. La otra es que los latinoamericanos con tarjeta de residencia en España pueden entrar legalmente a Holanda. Como turistas, no para trabajar. Pero una vez adentro, encuentran trabajo aún estando de ilegal. "Todavía no hay controles tan fuertes", confirma René. "Pero a partir de 2010, entrarán en vigor nuevos controles con sanciones fuertes a empleadores que dan trabajo a ilegales", cuenta René que también trabaja como ilegal (Por esta razón, tampoco damos su nombre completo y su foto ).
Cada migrante tiene su estrategia para salir de la ilegalidad. Algunos se casan por esta razón con parejas holandesas. Otros, como René, buscan conseguir la residencia indefinida en España con la cual puede trabajar legalmente dentro de toda la Unión Europea.

Sin embargo, la adaptación al nuevo país es duro. "Se necesita coraje para migrar de nuevo, y además a un país cuyo idioma no hablas". René R. habla por experiencia. El cochabambino de razgos andino tiene esta risa amable en los labios que denota que ha sabido llevar las adversidades de sus vida con mucha humildad y dignidad a la vez. René ha vivido 10 años en Estados Unidos, después en Bolivia, después en España. Ha tenido buenos trabajos en su profesión de técnico automotriz y también ha ejecutado trabajos sencillos como limpieza. Todo trabajo digno vale, para él.
Lo importante es la actitud interior: "No debes dejar lugar a que te exploten o te discriminen por racismo". René habla con a voz pausada "Cuando tienes identidad y te respetas a ti mismo, no es tan fácil que otros te exploten".

René, como tantos migrantes, ha dejado atrás su esposa y su familia en España. El trabaja para el momento cuando se puedan reunir. En Holanda o, en un futuro lejano, en Bolivia. "Sueño con vivir en el campo en Bolivia y abrir un pequeño negocio". Pero antes, Holanda es un buen lugar. Por mientras que la crisis la pasa por alta.

jueves, 21 de mayo de 2009

Bicicleteando


La revancha es tardía pero dulce: cuando paseo con mi bici por Amsterdam me siento reparada por todos los años que he sufrido como bicicletista en las calles limenhas. En Lima, los chóferes de autos - desde los ticos más miserables hasta los chóferes de cuatro x cuatro con lunas blindadas - me trataron como una cucaracha: con desdén y ganas de extinguirme. Recuerdo la impotencia que he sentido tantas veces cuando un auto tras otro me cortó el derecho de cruzar. " Los voy a denunciar", les grité más que una vez llena de rabia impotente. La mayoría de los choferes solo me miraban sin ninguna comprensión, algunos murmuraron "gringa loca". Nunca hice la prueba, pero sospeché que la policía habría reaccionado exactamente igual.

Aqui en Amsterdam saco mi bici y me convierto en la reina de las calles, junta con otros miles de ciclistas holandeses. Ya en el primer semáforo rojo, me encuentro dentro de una multitud. Al lado mío un padre ciclista que lleva a sus hijos al colegio: dos hijos delante, uno en un sillón por atrás. Otra chica usa el semáforo para terminar de pintarse los labios. Es común encontrar gente ciclando y hablando por el celular y tomando cafe. Amsterdam es la capital mundial de la cultura ciclista. Aquí se vive sobre y con la bici.

Primera vez que compadezco los choferes de los cuatro por cuatro y los minivans - la mayoría de ellos son taxis - que tratan de abrirse un camino por las calles angostas de Amsterdam. Los ciclistas no les regalamos ni una. Frente a la multitud sobre dos ruedas, solo les queda paciencia y andar a la defensiva.

Lamentablemente padezco también algunas desventajas que pensé eran privilegio de los automovilistas: encontrar un espacio libre donde estacionar la bici demora tanto como el trayecto mismo. Todos les espacios disponibles están llenos. Y para evitar que me roben mi "fiets", mi vieja e indestructible bici holandesa, tengo que gastar más dinero en cadenas que en la compra de la bici misma.

Pero ser reina es vacán: me siento omnipotente, cruzo calles con luz roja, toco el timbre como loca al primero que cruza mi vía, la estaciono por donde me da la gana. Si la luz de la bici no funciona, qué importa, aunque sean las 12 de la noche. Siento que los otros - los autos y los peatones - tienen que dejarme el camino libre. Y, por cierto, me siento moralmente superior porque protejo el medio ambiente, cuido el clima y la salud mía y de los otros. O acaso no ?

Si no fuera por los peatones. Pobres. Los ciclistas no les tenemos clemencia. Si ponen su pie en nuestra vía, casi los tumbamos. Su culpa, si no respetan nuestra vía. Los peatones en Amsterdam caminan a la defensiva, su espacio en la vereda es mínimo, caminan en fila uno tras uno para protegerse tanto de los ciclistas como de los carros.

A veces, pero solo muy a veces, me hago la pregunta inquietante, si acaso reproduzco sobre dos ruedas algo de la cultura combi limeña ?

domingo, 10 de mayo de 2009

Indios, Burkina Faso y la guerra por los impuestos

Qué tienen en común Suiza, Luxemburgo, Austria y Burkina Faso ? Que Alemania les ha declarado la guerra. Aquí viene el cuento.
Desde que el dinero escasea en las arcas públicas alemanas, el ministro de finanzas, Peer Steinbrück, tiene una nueva misión: repatriar el dinero de ciudadanos alemanes que, en lugar de pagar sus impuestos en su país, prefieren depositarlo en cuentas bancarias en Suiza, Austria o Luxemburgo. Los montos que de esta manera se escapan al fisco aleman son considerables, y - esto es lo que más le amarga la vida a Steinbrück y a sus colegas franceses, británicos y estadunidenses -, los buenos vecinos Suiza,Austria y Luxemburgo invitarían a ciudadanos alemanes no solo pasar las vacaciones en sus países sino dejar también su dinero. Así por ejemplo, la evasión de impuestos no está considerada un delito penal en Suiza. Un efecto directo de la crisis económica es que los países de la OECD ejercen mucha presión sobre los paraísos fiscales a que colaboren en la persecución de evasores de impuestos. Peer Steinbrück es uno de los más celosos en este negocio, y más de una vez se le ha ido la lengua, desconociendo totalmente las sensibilidades de países pequenhos frente a países vecinos grandes como Alemania. Pero más allá de la guerrilla entre europeos, sus metáforas denotan como el antiguo discurso colonial sigue presente entre los europeos.
Primero, Steinbrück, comparó a los suizos con los indios, recurriendo a la metáfora de que "no hay que sacar a la caballería, basta que con los indios sepan que uno la puede sacar", en clara alusión a los "indios-suizos". Los suizos declararon la guerra a su manera. Un miembro del Concejo de gobierno cambió demonstrativamente su Mercedes por un Renault, y un parlamentario helvético acusó a Steinbrück de ser nazi. Pero este no aprendió la lección y volvió a meter la pata. Preguntado si a que países iban a invitar a una conferencia sobre regulaciones financieras, dijo con soberbia germana, "claro que vamos a invitar a Suiza, Luxemburgo, Austria también a Burkina Faso". La indignación fue inmediata: Suiza, Luxemburgo y Austria rechazaron ser comparados con Burkina Faso. Era de esperar. No quieren tener nada en común con uno de los países más pobres del continente africano. No quieren tener nada en común con un país, que en sus mentes, es un símbolo por el "subdesarrollo" y la "barbarie".
Lo que Steinbrück no consideró, es que con sus palabras no ofendió solamente a Suiza y Luxemburgo, sino también a Burkina Faso. El embajador de Burkina Faso acaba de exigir disculpas por el gobierno alemán. Lo considera una ofensa ser comparado con un paraíso fiscal como Suiza o Luxemburgo. Porque Burkina Faso significa en su lengua "país de los incorrumpibles" "y no es un paraíso fiscal".

jueves, 30 de abril de 2009

Que viva la Reina! O: para qué sirve vivir en una monarquía

Ayer salí por primera vez en mi vida a celebrar una Reina. Fue el Día de la Reina en Holanda, el "Koninginnendag". Es una mezcla entre día nacional y un carneval calvinista. Todo el mundo sale a la calle, vestido de naranja - el color nacional de Holanda - y vende lo que le da la gana. Es el único día del año que uno puede vender sin tener licencia y sin pagar impuestos. Las calles se convierten en un solo gran mercado de pulgas, atendido por vendedores y clientes vestidos de naranja. Por algo será que Amsterdam hizo su fama como ciudad comercial. Hasta los niños aprenden este día como ser comerciante: venden tortas caseras o presentan piezas musicales para ganarse unos cents.
Toda Holanda está en la calle, y la calle es una gran fiesta-mercado. La gente se arma de bolsas plásticas grandes - por supuesto de color naranja - para hacer compras. Y no pocas mujeres, en honor a su reina, salen con una corona en su cabeza. Ni el atentado intentado contra la familia real, y los cuatro muertos ocurridos ayer en el pueblo de Appeldoorn pudieron aplacar las ganas de celebrar en Amsterdam.

Para mí, que solo conocía los países con un profundo rechazo a cualquier monarquía (Alemania con su doble trauma del Kaiser y de la dictadura nazi, y la recontrademocrática Suiza que ni siquiera tiene un presidente), sigue siendo un enigma porqué países como Dinamarca y Holanda mantienen una monarquía. Tanto Dinamarca como Holanda son países altamente democráticos, igualitarios e internacionalizados. Además son países que aman a sus Reinas. Hasta un 85% de los holandeses están a favor a que continúe la monarquía y apoya a la Reina Beatrix, una señora de 71 años que se especula pronto abdicará a favor de su hijo, el principe Willem.

Las familias reales de Dinamarca y Holanda están omnipresentes en sus países: las gacetas dan cuenta de cualquier paso de la Reina, la gente quiere estar enterada de "su" familia real. Y están dispuestos a pagar por ella. Los altos presupuestos de los reyes salen de las arcas públicas aprobadas por un parlamento. A cambio, los reyes tienen que cumplir funciones protocolares y ciertas funciones políticas: la Reina de Holanda se reúne semanalmente con el presidente del gobierno, y tiene la función de designar el "facilitador" que después de las elecciones parlamentarias tendrá que formar el gobierno. En Dinamarca y Suecia, los reyes ni tienen este poder político mínimo, su función es meramente protocolar.
Porqué a la gente les importa entonces tener una familia real ? "La monarquía en Dinamarca sirve para promocionar el país, es un evento de relaciones públicas", me dice un profesor en Arhus, Dinamarca.
En Holanda, las respuestas de la gente que pregunto van a la misma dirección. "La Reina es la pega que nos une a los holandes", dice Claes a quien encuentro vendiendo varios cachivaches en el puente sobre un canal en Amsterdam Zuid, y a quién le compro una novel de Henning Mankell por 50 cents. Hans, un maestro jubilado, dice lo mismo: "es un símbolo para lo que es Holanda". Tiene la misma función que la selección nacional de futbol ? "Si, exactamente", se ríe Claes.

El amor de los ciudadanos holandeses, daneses, suecos, noruegos por su monarquía es directamente resultado de la globalización y de la europeización. Dinamarca y Holanda son pequeños países. Sus economías están en muy gran parte dependientes del comercio europeo y global. Sus ciudadanos hoy en día tienen raíces en el mundo entero - el 50% de los ciudadanos de Amsterdam es "allochtoon", es decir que sea su padre o su madre nacieron fuera de Holanda. Las decisiones políticas se toman cada vez más en Bruselas y no en Den Haag o en Kobenhavn. Y los países tienen que competir entre ellos, son medidos en "rankings" como si se tratara de empresas. Los países tienen que promocionarse dentro del concierto global de países como una marca. Por otro lado surge la necesidad de las personas de poder identificarse con su comunidad nacional. De hacer la inigualable, única, positiva - y de poder ser parte de esta comunidad única.
Ser miembro de una nación adquiere hoy características de adhesión a una marca. Ser miembro de una comunidad nacional requiere hoy poder definir su "dutchness", "swissness", "danishness". Los países pequeños son mucho mejores en este tipo de "nationa-branding" que países más grandes que todavía viven de su supuesto poder político pasado o actual, real o imaginado.

Por eso: viva la Reina!





sábado, 25 de abril de 2009

Tulipanes o Sobre la estudipez humana



Ir a ver los campos floridos de tulipanes de Holanda no es solo un gusto para los sentidos, sino una lección histórica sobre la estupidez humana. Sobre todo en esta primavera no I de la crisis financiera y económica. Nada mejor que los tulipanes de Haarlem para darnos una lección sobre ella.

Empezamos nuestro tour en Haarlem, la pequeña ciudad a 18 kms al Oeste de Amsterdam, que fuera aún más desconocida de lo que es si no hubiera dado su nombre al barrio homólogo famoso de Nueva York.
Dentro de Holanda se conoce Haarlem por su centro histórico bien conservado, sus museos y porque aquí se inicia la "Ruta de los tulipanes". Entre abril y mayo, los campos adyacentes se visten de todos los colores, y el ojo mira tulipanes por cuán lejos que pueda ver. Puro adorno ? Que va. El primer objeto de especulación bursátil, es lo que tenemos a la vista. Aqui viene el cuento.

1636, alguna tarde en una bodega de Haarlem. Holanda está viviendo su siglo de oro. mientras que la guerra de los Treinta años está devastando el resto de Europa, Holanda acaba de ganar la guerra contra los ocupadores españoles y recibe los refugiados de todo el continente: huguenotes protestantes de Francia, judíos sefardíes de Portugal y España, bautistas y otras sectas de otros lados. El comercio florece más que nunca. Desde Amsterdam, los barcos salen a traer mercancía de la India del Este y de Rusia. Nace una burguesía de comerciantes ricos a quienes su fe calvinista les prohibe ostentar su riqueza. Exhibir tulipanes exquisitos en el patio era el colmo de la ostentación permitida. Traídos desde primero Asia central y luego Turquía, donde el tulipan es considerado la flor nacional, los tulipanes conquistaron inmediatamente a los holandeses. Tener un huerto con flores, y especialmente con tulipanes, se convirtió en un lujo acariciado. En aquella época nacieron las primeras facultades de botánica y pronto la demanda por tulipanes excedió a la oferta. Porque los tulipanes solo florecen durante los meses de primavera. Y para ello, hay que plantar la cebolla de tulipan durante el otoño anterior. Fiel a los leyes de mercado, aunque en esta época nadie las llamó así, el precio de las cebollas de tulipan subió y subió. En las bodegas de Haarlem, se reunían los mercaderes, y mucha gente pensó que podía entrar al negocio de tulipan y hacerse rico. Las cebollas de tulipanes se conviertieron en moneda. Y como no había suficientes de ellas, los mercaderes empezaron a vender las cebollas que todavía yacían bajo el suelo. Y después a las cebollas que todavía no estaban plantadas. Y después vendían simplemente los papeles que decían que te daba derecho a una cebolla de tulipan futura. Y así se revendía y revendían estos papeles en las bodegas de Haarlem. Mucha gente vendía sus bienes para invertir las ganancias en una cebolla de tulipan en papel.
Hasta que un día de febrero del 1637, el vendedor que anunciaba la venta de una cebolla de tulipan por 1250 guldos (1600 guldos había recibido Rembrandt para su obra maestra, la guardia nocturna), se quedó sin quien le compre. Tampoco tuvo comprador cuando bajó el precio. La gran burburja había sido pinchada. Los rumores de que las opciones sobre cebollas iban a perder de valor, corrían por todas las calles de Holanda, todos querían vender y más que uno se quedó con nada.

Poco después de que se desinfló la burbuja especulativa, empezaron a salir pinturas alegóricas y representaciones que se burlaban de las falsas ilusiones de las que habían sido víctimas tantos contemporáneos. Y la gente se preguntaba como había podido ser posible hacer negocios con el viento, "windhandel" como lo llamaban los holandeses. La tulipomania era la primera burbuja especulativa de la historia de la economía moderna y entró como anécdota a los libros de texto.

Por desgracia, los economistas y financistas parecen no haberlos estudiado bien. Sino, se habrían acordado que vender y comprar papeles sin contravalor real no tiene nada que ver con racionalidad económica, sino con un juego de ilusiones. Tal vez nos reímos hoy de la estupidez de la gente del siglo XVII que se ilusionaban con sus cebollas de tulipanes. Y me imagino como se reirán en 300 años sobre nuestra estupidez de ilusionarnos con productos financieros como "acciones, derivados, opciones y fondos de pensión".
Aunque prefiero mirar a los tulipanes. Y me alegro que ni la desilusión ha podido aplacar el gusto de los holandeses por plantar tulipanes y por traer siempre un ramo de flores a sus casas.

lunes, 6 de abril de 2009

Negocios de leche peruanos-europeos

Es tiempo de escribir sobre la crisis. La gran crisis. Todo el mundo escribe sobre ella. Aunque sin gran efecto. La gente queda en casa. Los que siempre se quedan en casa y los nuevos desempleados también. Si llenan las calles es para comprar más cosas que no necesitan a precio de ganga con los últimos cents que tienen o a mirar vitrinas. A protestar en la calle contra el sistema ? Pocos lo hacen. Creo que una de las razones de esta apatía social es que a pesar de tantas palabras de políticos y expertos ni ellos entienden muy bien lo que está sucediendo. A mi por lo menos todavía no han podido explicar quienes se ha metido en el bolsillo tanto dinero que ahora se dice se perdió en un hueco negro.
Hasta ayer. En la conferencia de la Infostelle Peru, una ingeniera agrónoma de Attac - el movimiento crítico a la globalización - nos explicó la relación entre leche europea y leche peruana. Me parece un buen ejemplo para entender como se maneja la crisis en un caso concreto y quienes pierden y ganan con ella.
Cuál es entonces la historia de la leche en crisis:
El mercado agrícola europeo es todavía muy regulado y subvencionado. A pesar de varias etapas de liberalización gradual, la agricultura europea sigue en crisis. En el caso de la leche, simplemente se produce demasiado de ella. Y como suele ser en un sistema de mercado, los más productivos eliminan a los menos productivos. En este momento el mercado europeo produce 2 a 3 % más de lo que necesita y a raíz de esto se ha desatado una guerra cruel entre los productores que a su vez presionan a los políticos. Estos han accedido apoyar a los productores subvencionando la exportación de leche de polvo para aliviar el mercado europeo. Del lado europeo se benefician de este negocio no los pequeños productores, sino la gran industria lechera que emplea poca gente y que dopa a sus vacas para aumentar su productividad.

El gran destino para la exportación agricola europea suele ser Africa, donde está minando la pequeña producción autóctona. La exportación de excedentes agrícolas europeas hacia América del Sur había sido mínima. Más bien países como el Brasil se habían beneficiado vendiendo grandes cargas de soya para la industria lechera europea. Hasta ahora Y AQUI ESTA LA NOVEDAD: los excedentes de leche de la Unión Europea se envían también al mercado peruano. Y para colmo: el estado peruano, voluntariamente, ha bajado los aranceles para la leche europea. Para qué? Aquí viene la segunda sorpresa. El ganador de este negocio no es una multinacional sino una empresa peruana. "Es un regalo del presidente peruano a una gran empresa lechera peruana", nos explicó la experta de Attac. Es más rentable para la GLORIosa empresa peruana comprar leche europea barata (porque subvencionada con el dinero de los ciudadanos europeos) en vez de invertir en la mejora de la productividad de los productores lecheros en Arequipa o Cajamarca.
Me pregunto si la empresa lechera se lo comunicará a sus consumidores que su tan publicitado producto peruano contiene cada vez más leche europea y menos producto nacional? Leche producida además industrialmente con cuestionable efectos para la salud.

Espero que con este dinero de los ciudadanos europeos, sino mejora la salud, por lo menos se benefician los bolsillos de los consumidores peruanos: el precio de la leche dizque "peruana" debería bajar. Sería lo mínimo a exigir.

viernes, 20 de marzo de 2009

Conociendo Amsterdam con Theo


"Me solidarizo con las víctimas de la crisis, y me alegro por ustedes que la crisis no les afecte y que puedan hacer este viaje" - las palabras del guía de turismo holandés despiertan aún los últimos pasajeros del autocar venido de España. Son 30 turistas, de todos los rincones de la Peninsula y de América Latina, que se han embarcado en un bus para recorrer toda Europa en 28 días. Ayer Bruselas, Rotterdam y Utrecht. Mañana Colonia y Frankfurt. Hoy les toca Amsterdam. Con Theo como guía. Y Theo no es cualquier guía, como uno u otro sospecha cuando Theo empieza su recorrido con comentando las noticias del periódico. Además es un guía un poco entrado en edad. El escaso pelo blanco que le queda y el rostro surcado delatan que fácilmente debe haber pasado los 70 años. Pero el humor y la viveza de palabra son de un joven. "Aqui bajamos, para que ustedes puedan tomar fotos del molino de viento y ademas quiero fumar" - un guía culto, fumador y uno de los responsables de que la ciudad de Amsterdam erigiera un monumento a las mujeres en prostitución, como no deja de mencionar nuestro guía cuando el bus pasa el barrio de luces rojos de Amsterdam.

Theo es un guía de turismo profesional, es su trabajo desde hace 40 años enseñar a su ciudad a turistas de habla española. Lo que los turistas hasta este momento no saben es que están probablemente con el guía de turismo más ilustre de toda Holanda. Theo Beusink es caballero de la Reina de Holanda, ciudadano de honor de la ciudad de Amsterdam - y sacerdote católico y religioso carmelita desde hace medio siglo.
Para la colonia hispanohablante de Amsterdam, el Padre Theo es una leyenda viviente. Como joven religioso decidió estudiar el castellano para poder leer el gran místico San Juan de la Cruz. Después fundó la Casa Migrante como lugar y refugio para cualquier hispanohablante que necesitaba ayuda en Amsterdam. Inició la pastoral con las mujeres en prostitución (empezó con que lo llamaron para para que enterrase una prostituta dominicana), fundó un grupo de homosexuales latinos, y es uno de los impulsores de la pastoral con migrantes dentro de la iglesia católica.
"Es usted un católico raro", le digo, y pienso para mi, que debe tener bastante problemas con su jefe máximo. Justo esta mañana había escuchado en la radio que el Papa Benedicto había reafirmado su rechazo al uso de condones en Africa.
"La vida en fe es lo más importante, la teología con dogma es solo un concepto", dice Theo Beusink. El representa esta gran tradición del catolicismo holandés que se basa en la vida práctica más que en el dogma. Theo Beusink no es demasiado amigo del dogma. Mas bien al contrario: "donde hay mucha fe no puede haber conservadurismo". A sus 77 años y con la trayectoria que tiene, él puede hablar con una gran libertad.
Cuando llegamos al museo de los diamantes, se da una pausa. En el museo otra colega hispanohablante explica el proceso del corte de diamantes. Mientras que Theo y yo tomamos un cafe y él fuma su inevitable cigarro, me explica su regla para vivir: "Donde hay amor, puede haber poco pecado". San Agustín ya lo había dicho igual
("ama y haz lo que quieras"), solo que la iglesia católica parece haberse olvidado de esta tradición. "No tiene problemas por ser un católico tan liberal ?", le pregunto. Por primera vez Theo deja de lado su humor habitual y se vuelve serio: "No me gusta lo del catolicismo liberal, lo del catolicismo con adejetivo. Simplemente soy católico - un católico no-fundamentalista, si quieres".

En este momento vuelven los turistas de su recorrido y nos despedimos. Theo continúa el paseo con ellos hacie los pueblos de pescadores. Antes él me había hablado del momento cuando al final del tour les iba a revelar a los turistas que habían sido acompañados por un sacerdote católico. Sus ojos brillaban de humor y de alegría pensando en la buena sorpresa que les tenía preparado. Como de un padre que les tenía escondido un regalo para sus hijos.