martes, 1 de septiembre de 2009

Volver ......

"No pareces ser peruana, pero tampoco hablas como alemana". El duenho turco-alemán de una agencia de viaje en Altona, Hamburgo, no sabía como clasificarme, cuando me preguntó, si venía del Perú. Yo, hacia adentro , casi me caí de la risa. Mi acento natal bávaro, del extremo Sur de Alemania, sonaba como extranjero a los oídos de un ciudadano del puerto de Hamburgo, al extremo Norte de Alemania. Después de haber vivido casi 16 anhos en Suiza, Peru, y los últimos meses en Dinamarca y Holanda, he vuelto a "casa". Como resultado de todos mis viajes diría que he dejado casas, que he echado algunas raíces en todos los países donde he vivido. Mis casas son múltiples y por ende relativas. Sin embargo, volver a vivir en Alemania, después de 16 anhos durante los cuales solo he venido en visitas relámpagos, es algo especial. Yo puedo identificarme más o menos con Alemania, sentirme más o menos alemana. Lo importante no son mis sentimientos sino como me identifican los otros: por mi pasaporte alemán que me da un montón de privilegios y algunas pocas desventajas; por mi lengua natal y por el acento con el cuál hablo alemán (que para cualquier suizo o austriaco es reconocible como alemán de Alemania); por algunas idiosincracias compartidas, aunque a los alemanes nos cueste reconocerlos (por ejemplo nuestro afán de pensar que la autenticidad a todo costo sea un valor universal); por la historia del país que llevamos con nosotros hasta el último rincón del mundo (y vale que los alemanes hemos sentido el peso que puede tener una historia nacional).Y por supuesto la historia personal,aqui yacen mis abuelos en dos cementerios en el Sur de Alemania, y viven, gracias a Dios, mis padres y hermanos.

Asi que he vuelto y no he vuelto. He vuelto a un país cuyos últimos 16 anhos no he compartido de cerca. He vuelto a un rincón de Alemania que me es absolutamente nuevo, donde la gente habla bien distinto de como yo he aprendido a hablar. Me parece una condición interesante más que hostil y una buena base para volver a conocer la Alemania de hoy. Así que en mis próximas notas les contaré de mi re-descubrimiento de mi país natal.

jueves, 11 de junio de 2009

Europa II: Un día en Bruselas


Mi capital es una ciudad gris y lluviosa. Hay que ser Jacques Brel para encontrarle el lado poético al cielo gris de Bruxelles. Cómo habría cantado el gran belga Brel sobre su ciudad si hubiera conocido el barrio europeo, el barrio donde se concentra el poder político europeo actual?
A mí por lo menos me cuesta asociar la Bruxelles que canta Brel con los edificios ultramodernos, de puro cristal y betón. Las calles donde corren hombres en terno y corbata, y mujeres bien arregladas en su "deux-pieces". Donde como peatón tienes que cuidarte a que no te arrolle un BMW o Mercedes que sale de uno de los garajes subterráneos.
Este es el "quartier européen", en Bruxelles. Aunque no soy belga, Bruselas es un poquito también mi capital, igual que la del resto de los 400 millones de ciudadanos y ciudadanas de los 27 países miembros de la Unión Europea. Su centro es la Rotonda Schumann. Aqui, la palabra "concentración de poderes" se vuelve tangible: a dos pasos está el Edificio Berlaymont donde reside la Comisión Europea. En frente está la representación del Concejo de Ministros, y detrás el Concejo Europeo. El Parlamento Europeo, queda a 10 minutos de pie.

Con un grupo de estudiantes de la Universidad de Amsterdam hemos venido a conocer el trabajo de comunicación de la Unión Europea. Empezamos nuestro tour en la sala de prensa. Detrás de un atril con un medio corazón formado de estrellas europeas, Monsieur Manuel Barroso, el funcionario europeo más alto, sale a presentar a la prensa hoy la nueva estrategia europea de seguridad interior. Es un tema de alta prioridad: la protección de los ciudadanos europeos. Protección de la delincuencia. Protección de los migrantes ilegales. En el fondo es la estrategia como fortalecer y hacer más eficaz la fortaleza europea. En concreto se trata de como abordar el problema de la migración ilegal. Las imágenes de los refugiados africanos naufragados en el Mediterráneo, hablan de por sí solo del problema. 8 millones de migrantes ilegales en le UE, dice el comisario Barrot. Qué hacer ? Barroso y su colega Barrot hablan de un proyecto piloto para repatriar migrantes de Malta. De reforzar centros de retención en países de Africa del Norte. De unificar los criterios de visa para todos los países de la UE. Y, casi pasa desapercibido, pero sería una revolución: incluir en el ranking de requisitos de visa, criterios individuales y no solo la nacionalidad. Es decir que para los bien educados, los pudientes, los bien relacionados del mundo entero será más fácil viajar por el mundo. Los pobres de cualquier país del planeta tendrán que quedarse en casa. Será el primer paso hacia una sociedad de clase oficial verdaderamente global.

Después de la conferencia de prensa nos encontramos con John, uno de los 36 voceros de la Comisión Europea. John pertenece sin duda a esta nueva clase de funcionarios globales: por lo menos bilingue (mejor tri- o cuadrilingue), con un diploma de una de las universidades mejor rankeados globalmente y sus hijos en el colegio internacional, muy inteligente (si no habría pasado el certamen para ingresar como oficial a la UE), y muy simpático. Nos cuenta gajes de oficio de un vocero europeo, deja entrever su humor británico, parece disfrutar su conversación con nuestro grupo de estudiantes. Es muy profesional. No tengo la menor duda que también es muy eficiente y que la Unión Europea está en buenas manos con gente como él. Solo me queda la muy pequeña inquietud cuando John y sus colegas tendrán la oportunidad de encontrarse con la gente europea fuera de su mundo tecnocrático ? Cuando salen a conocer el mundo real de los que conforman "el pueblo", o la "constituency" o como siempre llamamos estos 400 millones de europeos ?

El último punto de nuestro programa nos muestra otro lado de la cara. Martin y Nina, nuestros guías, trabajan para la ONG "Corporate European Observatory" y aparentemente no tienen la menor aspiración de pertenecer al "establishment" europeo. Están vestidos como estudiantes a punto de salir a la calle a defender al Che Guevara. Ellos son nuestra guía para la Europa de los "lobbies". La Unión Europea es un cuerpo organizativo sui generis. El 75% de las leyes europeos se deciden a nivel europeo, no a nivel nacional. El cuerpo administrativo de la Comisión Europea es bastante pequeño, tomando en cuenta que trabaja para 400 millones de ciudadanos. Y la iniciativa para nuevas leyes no está en el Parlamento, sino en el Ejecutivo, en la Comisión Europea. Todos estos factores confluyen para que el lobbying (es decir conseguir que intereses particulares se vuelvan legislación general)a nivel europeo es muy eficiente. Por esto, todos tienen su representación en "Europa", en el barrio europeo: empresas trasnacionales, países, sindicatos, asociaciones profesionales, organizaciones no gubernamentales. Y un sinnúmero de agencias de relaciones públicas que alquilan sus servicios a quien les pague mejor. Aqui trabajan muchas veces ex-funcionarios de la Comisión y ex-parlamentarios del Parlamento Europeo.

Nada en contra, uno diría. Así es como la política funciona. Mientras que todo sea público. Pero allí está el punto: no existe un registro obligatorio de los grupos de lobby a nivel europeo (como lo existe por ejemplo en Estados Unidos). Y el desbalance entre los que hacen lobby para intereses corporativos y los que hacen lobby para intereses ciudadanos es grande. 7 por 10 grupos de lobby en Bruselas trabajan para corporaciones privadas, cuenta nuestro guía, Martin. Solo 3 por 10 representan a sindicatos o a ONGs.
La cercanía de algunos grupos de lobby al poder político es tangible: al lado del Edificio Berlaymont, tiene la British Petroleum su oficina. Ellos han conseguido, entre otros, la exoneración de sus refinerías de las compensaciones por sus emisiones de carbono. En frente se encuentra la oficina de una agencia que representa los intereses de la industria agrícola por permitir organismos genéticamente modificados. En la calle subsiguiente reside la automotriz alemana, Daimler. Ellos consiguieron que la UE subiera el límite permitido de emisiones de carbono para automóviles. Estos son solo algunos ejemplos del lobbying corporativo a nivel europeo, puerta a puerta con los que hacen y deciden las políticas europeas.

Terminamos nuestro recorrido frente al nuevo edificio del Parlamento Europeo. En el Tratado de Lisboa se prevé que el Parlamento Europeo obtenga más poderes frente a la Comisión. Algunas agencias de PR ya mudaron sus oficinas a los alrededores del parlamento, anticipando que el Tratado de Lisboa sea ratificado.

"Todo este mundo es como una caja negra. Una caja negra donde se gestiona el poder y que es muy atractivo", cuenta Martin. "Es muy fácil moverse solo en esta burbuja de poder y perder el contacto con el mundo afuera".

Después de un día en Bruselas entiendo porqué la Europa vista desde Bruselas y la Europa vista por la gente son dos cosas muy diferentes.

jueves, 4 de junio de 2009

Europa I: Ciudadana europea


El jueves pasado cumplí con mi deber ciudadano votando en las elecciones probablemente las menos excitantes del planeta: las elecciones al Parlamento Europeo. Lo que no significa que no sean importantes; dos tercios de las leyes europeas se están dando a nivel europeo. Porqué entonces solo un 43% de los 371 millones de europeos acudió a votar por quienes los representan en Estrasburgo y Bruselas?

La primera razón es que las cosas importantes se deciden en Bruselas pero no en el Parlamento. Se deciden a dos cuadras de la sede del Parlamento, en el edificio cristalino del Concejo Europeo, donde se reúnen los dirigentes de los gobiernos nacionales; se deciden en el concejo ministerial entre los ministros sectoriales nacionales y se deciden en el cuerpo tecnocrático de la Comisión Europea. Su presidente, el funcionario europeo más alto, no es elegido por el Parlamento, sino nombrado por los gobiernos nacionales.
El Poder del Parlamento Europeo se limita en muchos casos al poder del veto. Algo que por cierto debería cambiar con el Tratado de Lisboa - si los europeos deciden aceptarlo después de que los holandeses, los franceses y los irlandeses lo han rechazado en sus respectivos referendums hace 4 años.

Otro motivo por el poco entusiasmo de los europeos hacia su parlamento son los candidatos: suelen ser políticos duchos y con fecha de exspiración vencida en sus respectivos países. Entonces, los partidos los mandan a Strasbourg porque en casa ya no los necesitan. Los poíiticos jóvenes,los que son ansiosos de poder, los que inician los debates alguidos, normalmente no buscan llegar a una curul en Strasbourg, sino a Paris, Berlin, London o Den Haag.
Tampoco hay muchos candidatos verdaderamente europeos que sean bilingües, que se sienten en casa en varios países y puedan representar Europa, y no solo a un país. El franco-alemán Daniel Cohn-Bendit del Partido Verde, que se mueve igual en los talk-shows politícos de Francia como de Alemania, es todavía una excepción.

La crisis económica actual tampoco ayuda mucho a que la Unión Europea gane importancia para la gente. Las respuestas políticas a la crisis apuntan mucho más a salvaguardar industrias nacionales y no reflejan una política europea en conjunto.

Mas bien, la crisis ha incrementado una competencia inter-europea por puestos de trabajo que no había en tiempos de crecimiento económico. El temor al migrante como rival por un puesto de trabajo se extiende ahora a los " paisanos" europeos de Rumania, Bulgaria, Polonia - o hasta de España, donde una tasa de desempleo de 17% hace que los españoles busquen suerte en otros paises europeos.

Haciendo un balance de estas elecciones, podemos decir que Europa como tal salió perdiendo. Los resultados, ademas, demuestran a nivel europeo una perdida considerable de los partidos socialdemócratas. Se explica en parte por contextos nacionales ( el escándalo del Labour Party en UK, la coalición guernamental con los conservadores en Alemania etc). Pero esta explicación no es suficiente. En esta crisis económica, las recetas de los gobiernos conservadores y de los gobiernos socialdemócratas se parecen mucho. Los conservadores aplican políticas estatales en la economía que anteriormente fueron atribuidos a la izquierda.

Los partidos de la extrema derecha han salido ganando en algunos países. Lamentablemente también en Holanda, donde mi voto no pudo impedir que el partido anti-islámico con su líder Geert Wilders llegara a ocupar el segundo puesto.

Como estudiante de un programa que nos lleva a tres países europeos para darnos una " perspectiva europea" , veo que la distancia entre la Europa que nos enseñan en las aulas y la Europa percibida por la gente es abismal.

PS: Escribo estas líneas en la única cabina de internet pública de mi barrio. Mi labtop está "kaputt". La cabina pertenece a un migrante paquistaní con 20 años en Amsterdam. Se llama Ali y me pregunta amablemente de donde vengo y me cuenta que también conoce a Alemania, ha estado en Hannover. Después se concentra otra vez en una pagína web en árabe y una oración.
Las paredes del negocio están llenos de afiches que promocionan tarifas telefónicas para cualquier rincón del mundo. El negocio está abierto todos los días - menos el viernes a mediodía, día de la oración en la mezquita. Los clientes de la cabina son migrantes de todos los países. (Sospecho que todos los holandeses tienen internet en casa y no necesitan acudir a una cabina pública ). Un joven africano me advierte de cerrar el cierre de mi bolso para que no me roben.
Este ambiente es parte de Europa también. Es la gente que no está invitada a votar. Es la gente de la que algunos políticos quieren inculcarnos miedo.

domingo, 31 de mayo de 2009

Ciao España, bienvenida Holanda

España ha dejado de ser el país de las maravillas para René R. "En Madrid he estado buscando trabajo durante ocho meses y nada. Aquí en Amsterdam, después de 7 meses, ya tengo varios trabajos", cuenta el técnico automotriz oriundo de Cochabamba, Bolivia.

René B. es uno de tantos latinoamericanos que se han visto afectados por la recesión en España donde la tasa de desempleo ha llegado a 17%. Muchos de los latinoamericanos radicados en España salen ahora a probar suerte en otra parte. Holanda, con una tasa de desempleo todavía baja de 3%, resulta ser un destino privilegiado para varios de ellos.

Toos Beentjes dirige desde hace 10 años la Casa Migrante en Amsterdam, una institución de apoyo a los migrantes hispanohablantes, y confirma la nueva ola de migración: "No vemos tantos nuevos migrantes venidos directamente de América Latina, sino latinoamericanos radicados en España que ahora se vienen a Holanda".

Una razón es que la crisis todavía no golpea tan fuerte en Holanda. La otra es que los latinoamericanos con tarjeta de residencia en España pueden entrar legalmente a Holanda. Como turistas, no para trabajar. Pero una vez adentro, encuentran trabajo aún estando de ilegal. "Todavía no hay controles tan fuertes", confirma René. "Pero a partir de 2010, entrarán en vigor nuevos controles con sanciones fuertes a empleadores que dan trabajo a ilegales", cuenta René que también trabaja como ilegal (Por esta razón, tampoco damos su nombre completo y su foto ).
Cada migrante tiene su estrategia para salir de la ilegalidad. Algunos se casan por esta razón con parejas holandesas. Otros, como René, buscan conseguir la residencia indefinida en España con la cual puede trabajar legalmente dentro de toda la Unión Europea.

Sin embargo, la adaptación al nuevo país es duro. "Se necesita coraje para migrar de nuevo, y además a un país cuyo idioma no hablas". René R. habla por experiencia. El cochabambino de razgos andino tiene esta risa amable en los labios que denota que ha sabido llevar las adversidades de sus vida con mucha humildad y dignidad a la vez. René ha vivido 10 años en Estados Unidos, después en Bolivia, después en España. Ha tenido buenos trabajos en su profesión de técnico automotriz y también ha ejecutado trabajos sencillos como limpieza. Todo trabajo digno vale, para él.
Lo importante es la actitud interior: "No debes dejar lugar a que te exploten o te discriminen por racismo". René habla con a voz pausada "Cuando tienes identidad y te respetas a ti mismo, no es tan fácil que otros te exploten".

René, como tantos migrantes, ha dejado atrás su esposa y su familia en España. El trabaja para el momento cuando se puedan reunir. En Holanda o, en un futuro lejano, en Bolivia. "Sueño con vivir en el campo en Bolivia y abrir un pequeño negocio". Pero antes, Holanda es un buen lugar. Por mientras que la crisis la pasa por alta.

jueves, 21 de mayo de 2009

Bicicleteando


La revancha es tardía pero dulce: cuando paseo con mi bici por Amsterdam me siento reparada por todos los años que he sufrido como bicicletista en las calles limenhas. En Lima, los chóferes de autos - desde los ticos más miserables hasta los chóferes de cuatro x cuatro con lunas blindadas - me trataron como una cucaracha: con desdén y ganas de extinguirme. Recuerdo la impotencia que he sentido tantas veces cuando un auto tras otro me cortó el derecho de cruzar. " Los voy a denunciar", les grité más que una vez llena de rabia impotente. La mayoría de los choferes solo me miraban sin ninguna comprensión, algunos murmuraron "gringa loca". Nunca hice la prueba, pero sospeché que la policía habría reaccionado exactamente igual.

Aqui en Amsterdam saco mi bici y me convierto en la reina de las calles, junta con otros miles de ciclistas holandeses. Ya en el primer semáforo rojo, me encuentro dentro de una multitud. Al lado mío un padre ciclista que lleva a sus hijos al colegio: dos hijos delante, uno en un sillón por atrás. Otra chica usa el semáforo para terminar de pintarse los labios. Es común encontrar gente ciclando y hablando por el celular y tomando cafe. Amsterdam es la capital mundial de la cultura ciclista. Aquí se vive sobre y con la bici.

Primera vez que compadezco los choferes de los cuatro por cuatro y los minivans - la mayoría de ellos son taxis - que tratan de abrirse un camino por las calles angostas de Amsterdam. Los ciclistas no les regalamos ni una. Frente a la multitud sobre dos ruedas, solo les queda paciencia y andar a la defensiva.

Lamentablemente padezco también algunas desventajas que pensé eran privilegio de los automovilistas: encontrar un espacio libre donde estacionar la bici demora tanto como el trayecto mismo. Todos les espacios disponibles están llenos. Y para evitar que me roben mi "fiets", mi vieja e indestructible bici holandesa, tengo que gastar más dinero en cadenas que en la compra de la bici misma.

Pero ser reina es vacán: me siento omnipotente, cruzo calles con luz roja, toco el timbre como loca al primero que cruza mi vía, la estaciono por donde me da la gana. Si la luz de la bici no funciona, qué importa, aunque sean las 12 de la noche. Siento que los otros - los autos y los peatones - tienen que dejarme el camino libre. Y, por cierto, me siento moralmente superior porque protejo el medio ambiente, cuido el clima y la salud mía y de los otros. O acaso no ?

Si no fuera por los peatones. Pobres. Los ciclistas no les tenemos clemencia. Si ponen su pie en nuestra vía, casi los tumbamos. Su culpa, si no respetan nuestra vía. Los peatones en Amsterdam caminan a la defensiva, su espacio en la vereda es mínimo, caminan en fila uno tras uno para protegerse tanto de los ciclistas como de los carros.

A veces, pero solo muy a veces, me hago la pregunta inquietante, si acaso reproduzco sobre dos ruedas algo de la cultura combi limeña ?

domingo, 10 de mayo de 2009

Indios, Burkina Faso y la guerra por los impuestos

Qué tienen en común Suiza, Luxemburgo, Austria y Burkina Faso ? Que Alemania les ha declarado la guerra. Aquí viene el cuento.
Desde que el dinero escasea en las arcas públicas alemanas, el ministro de finanzas, Peer Steinbrück, tiene una nueva misión: repatriar el dinero de ciudadanos alemanes que, en lugar de pagar sus impuestos en su país, prefieren depositarlo en cuentas bancarias en Suiza, Austria o Luxemburgo. Los montos que de esta manera se escapan al fisco aleman son considerables, y - esto es lo que más le amarga la vida a Steinbrück y a sus colegas franceses, británicos y estadunidenses -, los buenos vecinos Suiza,Austria y Luxemburgo invitarían a ciudadanos alemanes no solo pasar las vacaciones en sus países sino dejar también su dinero. Así por ejemplo, la evasión de impuestos no está considerada un delito penal en Suiza. Un efecto directo de la crisis económica es que los países de la OECD ejercen mucha presión sobre los paraísos fiscales a que colaboren en la persecución de evasores de impuestos. Peer Steinbrück es uno de los más celosos en este negocio, y más de una vez se le ha ido la lengua, desconociendo totalmente las sensibilidades de países pequenhos frente a países vecinos grandes como Alemania. Pero más allá de la guerrilla entre europeos, sus metáforas denotan como el antiguo discurso colonial sigue presente entre los europeos.
Primero, Steinbrück, comparó a los suizos con los indios, recurriendo a la metáfora de que "no hay que sacar a la caballería, basta que con los indios sepan que uno la puede sacar", en clara alusión a los "indios-suizos". Los suizos declararon la guerra a su manera. Un miembro del Concejo de gobierno cambió demonstrativamente su Mercedes por un Renault, y un parlamentario helvético acusó a Steinbrück de ser nazi. Pero este no aprendió la lección y volvió a meter la pata. Preguntado si a que países iban a invitar a una conferencia sobre regulaciones financieras, dijo con soberbia germana, "claro que vamos a invitar a Suiza, Luxemburgo, Austria también a Burkina Faso". La indignación fue inmediata: Suiza, Luxemburgo y Austria rechazaron ser comparados con Burkina Faso. Era de esperar. No quieren tener nada en común con uno de los países más pobres del continente africano. No quieren tener nada en común con un país, que en sus mentes, es un símbolo por el "subdesarrollo" y la "barbarie".
Lo que Steinbrück no consideró, es que con sus palabras no ofendió solamente a Suiza y Luxemburgo, sino también a Burkina Faso. El embajador de Burkina Faso acaba de exigir disculpas por el gobierno alemán. Lo considera una ofensa ser comparado con un paraíso fiscal como Suiza o Luxemburgo. Porque Burkina Faso significa en su lengua "país de los incorrumpibles" "y no es un paraíso fiscal".

jueves, 30 de abril de 2009

Que viva la Reina! O: para qué sirve vivir en una monarquía

Ayer salí por primera vez en mi vida a celebrar una Reina. Fue el Día de la Reina en Holanda, el "Koninginnendag". Es una mezcla entre día nacional y un carneval calvinista. Todo el mundo sale a la calle, vestido de naranja - el color nacional de Holanda - y vende lo que le da la gana. Es el único día del año que uno puede vender sin tener licencia y sin pagar impuestos. Las calles se convierten en un solo gran mercado de pulgas, atendido por vendedores y clientes vestidos de naranja. Por algo será que Amsterdam hizo su fama como ciudad comercial. Hasta los niños aprenden este día como ser comerciante: venden tortas caseras o presentan piezas musicales para ganarse unos cents.
Toda Holanda está en la calle, y la calle es una gran fiesta-mercado. La gente se arma de bolsas plásticas grandes - por supuesto de color naranja - para hacer compras. Y no pocas mujeres, en honor a su reina, salen con una corona en su cabeza. Ni el atentado intentado contra la familia real, y los cuatro muertos ocurridos ayer en el pueblo de Appeldoorn pudieron aplacar las ganas de celebrar en Amsterdam.

Para mí, que solo conocía los países con un profundo rechazo a cualquier monarquía (Alemania con su doble trauma del Kaiser y de la dictadura nazi, y la recontrademocrática Suiza que ni siquiera tiene un presidente), sigue siendo un enigma porqué países como Dinamarca y Holanda mantienen una monarquía. Tanto Dinamarca como Holanda son países altamente democráticos, igualitarios e internacionalizados. Además son países que aman a sus Reinas. Hasta un 85% de los holandeses están a favor a que continúe la monarquía y apoya a la Reina Beatrix, una señora de 71 años que se especula pronto abdicará a favor de su hijo, el principe Willem.

Las familias reales de Dinamarca y Holanda están omnipresentes en sus países: las gacetas dan cuenta de cualquier paso de la Reina, la gente quiere estar enterada de "su" familia real. Y están dispuestos a pagar por ella. Los altos presupuestos de los reyes salen de las arcas públicas aprobadas por un parlamento. A cambio, los reyes tienen que cumplir funciones protocolares y ciertas funciones políticas: la Reina de Holanda se reúne semanalmente con el presidente del gobierno, y tiene la función de designar el "facilitador" que después de las elecciones parlamentarias tendrá que formar el gobierno. En Dinamarca y Suecia, los reyes ni tienen este poder político mínimo, su función es meramente protocolar.
Porqué a la gente les importa entonces tener una familia real ? "La monarquía en Dinamarca sirve para promocionar el país, es un evento de relaciones públicas", me dice un profesor en Arhus, Dinamarca.
En Holanda, las respuestas de la gente que pregunto van a la misma dirección. "La Reina es la pega que nos une a los holandes", dice Claes a quien encuentro vendiendo varios cachivaches en el puente sobre un canal en Amsterdam Zuid, y a quién le compro una novel de Henning Mankell por 50 cents. Hans, un maestro jubilado, dice lo mismo: "es un símbolo para lo que es Holanda". Tiene la misma función que la selección nacional de futbol ? "Si, exactamente", se ríe Claes.

El amor de los ciudadanos holandeses, daneses, suecos, noruegos por su monarquía es directamente resultado de la globalización y de la europeización. Dinamarca y Holanda son pequeños países. Sus economías están en muy gran parte dependientes del comercio europeo y global. Sus ciudadanos hoy en día tienen raíces en el mundo entero - el 50% de los ciudadanos de Amsterdam es "allochtoon", es decir que sea su padre o su madre nacieron fuera de Holanda. Las decisiones políticas se toman cada vez más en Bruselas y no en Den Haag o en Kobenhavn. Y los países tienen que competir entre ellos, son medidos en "rankings" como si se tratara de empresas. Los países tienen que promocionarse dentro del concierto global de países como una marca. Por otro lado surge la necesidad de las personas de poder identificarse con su comunidad nacional. De hacer la inigualable, única, positiva - y de poder ser parte de esta comunidad única.
Ser miembro de una nación adquiere hoy características de adhesión a una marca. Ser miembro de una comunidad nacional requiere hoy poder definir su "dutchness", "swissness", "danishness". Los países pequeños son mucho mejores en este tipo de "nationa-branding" que países más grandes que todavía viven de su supuesto poder político pasado o actual, real o imaginado.

Por eso: viva la Reina!